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Más rechazos al posible nuevo shopping de Caballito

La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires definirá este jueves la aprobación del proyecto de la empresa IRSA para realizar un shopping en los terrenos linderos al club Ferrocarril Oeste. La organización S.O.S Caballito, que nuclea a los opositores a la medida, realizará una manifestación con cortes de calles mañana a las 19 horas en Acoyte y Rivadavia para rechazar la construcción del centro comercial.
Uno de los integrantes de S.O.S, Rodolfo Diringuer adelantó que también van a hacerse presentes en el debate desde las 12 del mediodía y que espera “escuchar que no aprueban este proyecto tan pernicioso y de un daño irreversible para el barrio”.
“Para aprobarse la normativa, requiere 31 votos de los 60. El Gobierno de la Ciudad suma ese número entre amigos y aliados, que le facilitan el voto para canjear el vencimiento de algunos cargos por puestos públicos”, denunció el activista en una entrevista realizada por la radio Frecuencia Zero. También avisó que la legisladora por Solidaridad e Igualdad “María América González todavía no confirmó que se vaya a oponer”.
“El Código de Planeamiento Urbano establece que estos emprendimientos tienen que hacerlos los privados que se encuentren afectados por la normativa vigente. No uno, un grupo de ellos. En este caso se da la paradoja de que IRSA, que es la que tiene el interés, no es la que presenta la iniciativa, lo hace el Gobierno de la Ciudad a través del poder ejecutivo. Macri mismo firma esta incongruencia, porque no pueden ser ellos los que encaren la propuesta. Tiene que haber particulares que sean interesados”, rechazó Diringuer en el programa Contragolpe.
“Nos oponemos por los perjuicios que le significa al barrio un mega emprendimiento de esta naturaleza, que va a colapsar las calles –que no están preparadas-, y hay que tener en cuenta que al lado muchas veces hay partidos de fútbol y recitales”, explicó el integrante de S.O.S.
Con respecto a la denuncia que salió en el diario Página/12 sobre el estudio de títulos sobre la propiedad que vendió Ferro, Diringuer también dio su postura: “El motivo es porque IRSA se lo adquiere directamente al Estado Nacional, que fue el propietario del lugar desde 1958 hasta 1999 cuando lo transfirieron a la empresa. Esto va contra el espíritu de la Constitución, que dice en el artículo 75 inciso 5 que solamente son enajenables las tierras públicas con una ley del Congreso, cosa que no hicieron porque fue por un decreto del entonces presidente Carlos Menem. El tema es que ahí nunca apareció el Club como propietario. ¿Cómo se explica que venda algo que no le pertenece?”.
“La política tiene estas cosas”, precisó el activista sobre los acuerdos que podrían facilitar la aprobación. “Los ciudadanos comunes queremos que nuestros diputados legislen para la calidad de vida de quienes vivimos acá y no para favorecer negocios inmobiliarios”, manifestó.
“Esto debe hacer reflexionar, no solo a los parlamentarios sino a los ciudadanos. No podemos delegar el voto en una relación donde uno le da todo el poder para que resuelvan como se les da la gana. Tienen que cumplir con compromisos que tienen que ver con una continuidad de sus plataformas y de sus promesas electorales”, reclamó Diringuer.