Maestros de las escuelas públicas y privadas de todo el país realizaron su primer paro nacional contra el gobierno de Mauricio Macri. Además se manifestaron con un acto multitudinario frente al Ministerio de Educación. La medida de fuerza incluyó la exigencia de “Justicia Completa” por el docente Carlos Fuentealba en el marco de un nuevo aniversario de su asesinato.
El gobierno de Macri no pudo evitar el conflicto docente. Luego de los enredos que implicaron la firma de la paritaria nacional nada parece haber calmado las aguas. Si bien fueron importantes los acuerdos salariales en Provincia de Buenos Aires y Capital Federal, varios conflictos provinciales parecen estar lejos de una solución. Las manifestaciones se muestran cada vez más contundentes en Santiago del Estero, Mendoza y Misiones. En Tierra del Fuego las partes se endurecen día a día y el acampe de maestro y estatales ganan cada día más apoyo por parte de diversas organizaciones sindicales.
Es evidente que las cuentas tampoco quedaron saldadas en los lugares donde se firmó un acuerdo paritario y que buena parte de los conflictos provinciales presionaron para que se convoque a un paro que sorprendió por su enorme adhesión y por la masiva convocatoria lograda frente al palacio educativo. Una compacta columna desplegada a lo largo de tres cuadras sirvió como llamado de atención para mostrar el descontento creciente en la comunidad educativa.
Tanto el sindicato nacional de los docentes de la educación pública CTERA, como el de la educación privada SADOP consideraron que el acatamiento estuvo cercano al 90 % mientras que el ministro de educación Esteban Burllich consideró que no tuvo una gran adhesión y advirtió que la medida fue excesiva.
Los docentes montaron un escenario en el acoplado de un camión atravesado en la avenida Callao. Pese a la lluvia inminente, el acto fue completo. Una orquesta juvenil de un colegio sirvió para musicalizar la jornada y los discursos de un palco poblado por dirigentes de los sindicatos de todas las provincias, el Secretario General de la CTA de los Trabajadores Hugo Yasky, su par de SADOP María Lazzaro, Sonia Aleso de la CTERA y la compañera de Carlos Fuentealba Sandra Rodríguez.
Hugo Yasky fue el más político de los oradores. Además de exigir el juicio para los autores intelectuales del asesinato de Carlos Fuentealba, se despachó contra el Presidente de la Nación por su vínculo con una cuenta en un paraíso fiscal, apoyó a Dilma Rousseff, repudió los despidos, los aumentas de tarifas y saludó la unidad de las cinco centrales sindicales, “cuando esté gobierno asumió pensamos que iban a pasar años para ver una marcha como esta, para ver una marcha como la que encabeza Daniel Catalano (Secretario de ATE Capital) con los estatales, para ver a las cinco centrales juntas reclamando una ley para terminar con los despidos, y hoy eso está pasando”, remarcó durante su discurso.
Sonia Aleso denunció que el crecimiento de la pobreza se observa también en los establecimientos educativos, “no podemos soportar lo que hoy ya estamos viendo en las escuelas de los conurbanos y en las escuelas rurales del norte del país. Están volviendo los pibes a los comedores”















