|

¿Mejor no hablar de ciertas cosas?

El funcionario de SBASE Raúl Ávila, quien además representa al gremio APDESBA -personal jerárquico de la empresa estatal responsable de los subtes-, denunció que recibió presiones para que no emita opiniones por el cierre de la línea A.

“El 12 de enero se cierra la línea para el recambio de coches que están viejos. Estimamos que el pazo es de 56 días, esto sería hasta el 8 de marzo” afirmó Juan Pablo Piccardo en un comunicado difundido por SBASE hace una semana y no descartó que el plazo sea menor: “Por supuesto vamos a hacer todos los mayores esfuerzos para acortar días. Por ahora el plan que tenemos es que sería en ese plazo”, agregó Piccardo en declaraciones televisivas. La decisión, luego de cuatro días de haberse puesto en práctica, sigue cosechando críticas. En este caso, la diferencia es quemás que una critica es una denuncia, y preocupa, ya que el que la realiza es un ingeniero especializado en el tema. Raúl Ávila, funcionario de Subterráneos de Buenos Aires desde hace 23 años, explicó que en estos 99 años de historia que tiene la línea, no recuerda que se haya tomado una medida similar. “En estos 23 años yo no recuerdo en gestiones anteriores que haya sucedido un hecho similar- afirmo el funcionario- y tomé de ejemplo que en una obra mas compleja en la cual participé, que también fue en la línea A, que incluyó la instalación de 17 km de vías, el sistema de señalización, la instalación eléctrica y hasta la reconstrucción de las estaciones con réplicas de las mismas cerámicas de principios de siglo. En ese caso yo iba de noche y no recuerdo que se haya cancelado el servicio, tal vez se redujo la banda horaria” precisó. Avila denuncia que por hacer estas declaraciones fue apercibido por SBASE. “A los pocos dias de la declaración me llega una carta documento, en el cumpleaños de mi mujer que esta embarazada de 7 meses, y se me intima que no hable mas porque sino me sacan los fueron gremiales y eso implica una sanción y por lo tanto, el despido”.

Consultado sobre esta actitud de Subterraneos de Buenos Aires, el funcionario aseguró que hasta ahora “no me llamó nadie de sbase para tratar de hablarlo de manera civilizada”.

El planteo de Ávila se suma al realizado por varios referentes políticos y osciales. Entre ellos, podemos destacar a los propios trabajadores del subterraneo nucleados en la Asociaicion de Trabajadores de Subte y premetro (AGTSyP) quienes a través de su vocero, Enrique Rositto, vocero de los metrodelegados, explicaron hace tan sólo 10 días que hay alternativas para cumplir con las exigencias de prueba que tienen los nuevos trenes sin afectar el servicio de la línea A. “Los coches nuevos, antes de salir a circular, tienen que tener una cantidad de kilómetros recorridos que se estima en 2000. Nosotros planteamos la posibilidad de dividir la línea haciendo un corte en la estación Primera Junta; entonces los coches nuevos, vacíos (en verdad se los carga con bolsas de arena) circularían de Primera Junta a San Pedrito –en las estaciones que ya están construidas pero que no están habilitadas (como Plaza Flores) hasta lograr el kilometraje necesario, ya que ese recorrido ida y vuelta sumaría unos 10 kilómetros, y, de Primera Junta a Plaza de Mayo se mantendría la circulación normal con los coches viejos. De esta forma impactaría mucho menos en las 200.000 personas que utilizan la línea diariamente” afirmó Rositto quien aclaró que se podría aprovechar el fin de semana largo de carnaval para hacer el cambio total de coches, y de esta manera afectar lo mínimo indispensable el servicio.
Ambas observaciones -la de los trabajadores del subte, y la del ingeniero Ávila- no han sido tomadas en cuenta hasta el momento por el gobieno de la Ciudad.