|

No estar cómodo ni dentro de tu domicilio

Entre los diversos problemas que enfrenta la Ciudad debido a la cantidad de habitantes por metro cuadrado está el de la contaminación sonora, que impide a los ciudadanos hacer su vida con normalidad. Vecinos de Balvanera se pronunciaron al respecto. Por Ximena González.

En 1972, la Organización Mundial de la Salud contempló por primera vez los efectos adversos del ruido (considerado como un sonido no deseado o molesto) sobre la salud humana, aunque recién tiempo después se lo calificó como un contaminante específico y comenzaron a pensarse políticas para regularlo. Este fenómeno puede traer consecuencias, tanto físicas como mentales, a quienes que se expongan a él por un tiempo prolongado.

La Ciudad de Buenos Aires es el distrito con más habitantes en todo el país, por lo que es el lugar donde más se produce este hecho. En Balvanera, varios vecinos denunciaron ante el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, las dificultades que les provocan los ruidos constantes en sus vidas cotidianas. “Yo tengo que trabajar todos los días y son contadas las noches que puedo dormir. No se puede porque el tumulto de gente y el escándalo que hacen es impresionante en la calle Zelaya, entre Jean Jaures y Anchorena. Hay una casa de música que la pone a un volúmen que parece que la tuviera adentro de la habitación. Y después están las personas que pasan en la madrugada a los gritos por la vereda”, expresó un señor en la reunión del sábado 17 con el mandatario.

Otra de las asistentes reafirmó que los reclamos por los sonidos molestos tienen larga data, a la vez que aseguró que muchos surgen de peleas callejeras. “Perturban la calidad de vida de manera diaria. Es terrible no poder descansar y al otro día tener que ir a trabajar. Sin ir más lejos hoy a las 5:30 de la mañana hubo una batalla campal en un kiosco en Jean Jaures al 300. La policía vino pero se desparraman y siguen peleando por la zona. En una oportunidad estuve en la comisaría también planteando el tema e hicieron una especie de operativo para cansarlos, que me dijeron que era lo único que podían hacer. Es toda la zona, la esquina de Valentín Gómez y Jean Jaures es un aguantadero, que empiezan desde temprano. Y realmente tenemos miedo”, denunció.

Y agregó: “Mi hijo se tuvo que ir de mi casa con ataques de pánico porque todas las noches había un acontecimiento, Y no poder dormir es terrible. No sé esta noche qué pasará, uno se siente perturbado siempre. Fuera de su casa está la inseguridad, pero estar mal dentro de tu casa es una cosa tremenda”. También contó que les llega mucho ruido por parte del JJ Circuito Cultural, cuando hacen espectáculos musicales, y del compresor del Supermercado Día, ambos ubicados sobre Jean Jaures. Y si bien aclaró que son temas menores a comparación a lo anterior, afirmó que “cuando no es una cosa es la otra”.

En este sentido, un vecino que vive cerca del Centro Cultural Konex planteó esta misma problemática. El barullo comienza alrededor de las 16 horas, cuando el artista va a probar sonido, el show se extiende hasta las 22 como mínimo y luego escucha los gritos de las personas que asistieron al evento hasta altas horas de la madrugada. Incluso contó que algunos tocan los porteros eléctricos de las casas, tanto en fin de semana como en días hábiles.