En un paso hacia la modernización del transporte público, los usuarios de la red de subte de Buenos Aires podrán abonar sus viajes con celulares y tarjetas de crédito y débito a partir de diciembre de este año.
«Prometí transformar la manera de pagar el subte, y estamos cumpliendo. En estos meses actualizaremos los molinetes para que, además de la SUBE, se puedan usar tarjetas de crédito, débito y celulares con tecnología NFC. Queremos más innovación y comodidad para los usuarios», afirmó Macri.
La nueva tecnología permitirá a los pasajeros utilizar dispositivos móviles y tarjetas bancarias con tecnología NFC (Near Field Communication) en los validadores de los molinetes. La implementación se prevé para fin de año, mientras Emova, la empresa operadora del subte, avanza en la renovación de los equipos. Este sistema coexistirá con la tarjeta SUBE, que seguirá vigente y ofreciendo los beneficios de la Red SUBE, incluyendo los descuentos por acumulación de viajes y la tarifa escalonada.
La crisis de pasajeros tras los aumentos en el subte
Sin embargo, esta innovación llega en un contexto complicado para el transporte subterráneo de la Ciudad. Un informe reciente del sitio especializado En El Subte alertó sobre una caída significativa en la cantidad de pasajeros tras los aumentos en las tarifas del subte. Según datos oficiales del Gobierno de la Ciudad, la red de subte perdió cerca de 5.000.000 de pasajeros entre mayo y junio de este año, una disminución que coincide con el aumento del boleto de $125 a $574 en mayo, y que llegó a $650 al cierre de ese mismo mes. Se espera que en octubre el boleto alcance los $757.
La pérdida de pasajeros ha sido notable. En mayo, la red de subte transportaba alrededor de 20.000.000 de pasajeros pagos, pero en junio ese número cayó a 15.000.000. La tendencia a la baja, según En El Subte, refleja el impacto de los aumentos en las tarifas y la pérdida de competitividad del subte frente a otros medios de transporte. Esta situación empeora el primer trimestre del año, que también mostró una reducción de pasajeros debido al cierre total de la línea D por obras de señalamiento.
En abril, antes de los aumentos, el subte mostraba signos de recuperación, con un incremento en la cantidad de pasajeros respecto a los dos años anteriores. Sin embargo, la implementación de la nueva tarifa en mayo marcó el inicio de una disminución que se profundizó tras el segundo aumento en junio.
Beneficios adicionales para compensar
Ante este panorama, las autoridades esperan que la modernización del sistema de pago ayude a recuperar parte de los pasajeros perdidos. El uso de nuevos medios de pago como tarjetas de crédito, débito y celulares con tecnología NFC podría facilitar el acceso y hacer más atractiva la opción del subte, especialmente para aquellos que buscan mayor comodidad y rapidez en sus traslados.
Además, el nuevo sistema permitirá mantener los beneficios de la tarifa escalonada, ofreciendo descuentos del 20%, 30% y 40% a quienes superen los 20, 30 y 40 viajes mensuales con la misma tarjeta. Estos descuentos también se aplicarán a quienes continúen usando la tarjeta SUBE.
Para aquellos que necesiten acceder a pases especiales, como jubilados, personas con discapacidad y abonos sociales, estudiantiles y docentes, podrán gestionarlos tanto en la web de Emova como en los Centros de Atención en las estaciones Independencia y Avenida de Mayo de la Línea C.
La modernización del subte, tanto en infraestructura como en tecnología, se presenta como una oportunidad para revertir la caída en la cantidad de pasajeros, mientras la Ciudad de Buenos Aires enfrenta el desafío de mantener su red subterránea competitiva y accesible en medio de un contexto económico cada vez más exigente.











