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Por tercera vez clausuran la Casa Cultural Víctor Jara

El hecho sucedió en la noche del sábado, mientras se desarrollaba una actividad artística con varias murgas. Los talleristas aseguran que la decisión de los inspectores del gobierno de la Ciudad es injustificada. A finales de 2015, la Legislatura aprobó de forma unánime una nueva legislación a fin de evitar que los pequeños espacios autogestivos sean tratados con los mismos requisitos que los grandes espacios comerciales.

En la madrugada del sásabdo, mientras se desarrollaba una actividad artística con varias murgas, los inspectores del gobierno de la Ciudad decidieron clausurar por tercera vez la Casa Cultural Victor Jara.  Para los integrantes del espacio la decisión no tiene fundamento. “Lejos de tener justificaciones técnicas o legales, tanto ésta como las anteriores clausuras se enmarcan en una política sistemática por parte del gobierno de la Ciudad” aseguran.

La Casa Cultural Víctor Jara es un espacio de artistas y trabajadores de la cultura, que, según sus administradores, cuenta con la habilitación correspondiente y brinda las condiciones de seguridad necesarias y exigidas por el gobierno para los artistas y para el público que se acerca día a día. Es que, la Víctor Jara, como se la conoce en Parque Patricios, trabaja desde hace tres años junto a vecinos y organizaciones populares apuntando a una cultura por fuera del mercado, que responda “a los intereses de los trabajadores de la cultura y del pueblo”.

Esta decisión, sumada a una clara orientación política, son los motivos que los integrantes de la casa cultural ponen de relieve para explicar este nuevo avance, en el contexto de lo que consideran, una avanzada contra los sectores populares. “Con el correr de los días amanecemos con más despidos en el ámbito estatal, y ya se comienza a observar en el sector privado. La persecución y criminalización de la protesta social como es el caso de la compañera Milagro Sala y la actual detención del secretario general de ATE Río Negro, Rodolfo Aguiar por reclamar la reincorporación de doce trabajadores tercerizados despedidos, tiene por objetivo el amedrentar a todos aquellos que deseen luchar por su trabajo, salarios dignos, vivienda y educación. Mediante persecución ideológica, cesantías y despidos se concretó el intento de disciplinamiento hacia la clase trabajadora. La manipulación tanto de los medios de comunicación, como del poder judicial, da por sentada la intención de llevar a nivel nacional la política que se venía desarrollando en la ciudad de Buenos Aires” denuncian a través de un comunicado.

Volver al pasado
La decisión de los inspectores porteños causó mayor sorpresa debido a que se pensaba que, tras una nueva legislación aprobada en octubre de 2015, las clausuras habían quedado atrás. Es que en la sesión del primero de octubre, los legisladores porteños aprobaron unánimemente una ley que regula el funcionamiento de los centros culturales a fin de frenar las clausuras masivas del PRO. En la misma, se buscó evitar que los pequeños espacios culturales autogestivos sean tratados con los mismos requisitos que los grandes espacios comerciales, por ejemplo evitándoles onerosos e inútiles estudios de impacto ambiental como requisito para la habilitación.

Sin embargo, el 2016 arrancó de manera contraria a lo supuesto. Los integrantes de la Victor Jara prometieron hacerle frente a la decisón: “Así como no pudieron detenernos con las anteriores clausuras, hoy más que nunca vamos a seguir dando pelea, porque sabemos que el futuro es del pueblo y lo construimos entre todos”.