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Que la cultura se haga Comuna

El diputado de la Ciudad Maximiliano Ferraro presentó un proyecto para crear la Agenda Cultural Comunal en el ámbito de las Comunas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Según el texto presentado por el legislador la agenda “consistirá en una publicación mensual, en plataforma web y versión impresa, con la totalidad de la información de las actividades culturales que se desarrollan en el territorio de cada comuna, con el objetivo de preservar, recuperar, proteger y difundir el patrimonio y la identidad cultural de cada barrio” aseveró Ferraro, que junto con los comuneros de la CC ARI, Romina Braga, de la Comuna 13, y Lucas Nuñez, de Comuna 3, elaboraron este proyecto.

La iniciativa parlamentaria jerarquiza el rol de las Comunas. Las Juntas Comunales serán la Autoridad de Aplicación encargada de realizar el relevamiento y la coordinación de las actividades culturales; el diseño, la impresión, mantenimiento y distribución gratuita de la Agenda Cultural Comunal; así como su publicación en las páginas Web de las Comunas, del Gobierno de la Ciudad y redes sociales oficiales.

Se obstaculiza cualquier tipo de uso partidario por parte del partido gobernante ya que se prohíbe “la inclusión en la Agenda Cultural Comunal de frases, símbolos, logos, colores y cualquier otro elemento identificable con un partido político o agrupación política, así como imágenes de funcionarios públicos y/o miembros de la Junta Comunal”

En la actualidad existen publicaciones digitales e impresas, de carácter privado, que circulan en el ámbito teatral en forma periódica, como una manera de fomentar la actividad. Estas publicaciones suelen tener muchos problemas de sustentabilidad y además se distribuyen en un circuito muy acotado. Generalmente las actividades culturales de los barrios son producciones independientes que carecen de recursos económicos para una promoción o publicidad que les permita insertarse en su ámbito cultural.

Por su parte el Gobierno de la Ciudad difunde sus actividades por medio de la Agenda BA, hoy denominada Disfrutemos Buenos Aires, donde se promociona la actividad cultural producida por el  Gobierno y algunas actividades privadas circunstanciales, seleccionadas con criterio desconocido. Si observamos esta Agenda, comprobamos que barrios como Agronomía, Almagro, Coghlan, Colegiales, Constitución, Flores, Floresta, Monte Castro, Pompeya, Parque Chas, Liniers, Chacarita, Versalles, Velez Sarfield, Villa del Parque, Villa Devoto, Villa G. Mitre, Villa Lugano, Villa Luro, Villa Real, Villa Riachuelo, Villa Soldati, Villa Sta. Rita carecen de oferta cultural oficial.

También los legisladores proponen la creación de nuevos Circuitos Culturales para incentivar y facilitar el acceso de los visitantes y para potenciar el desarrollo de los diferentes sectores culturales. El objetivo es que estos nuevos circuitos formen parte de los recorridos de interés cultural y turístico que el Gobierno de la Ciudad promueve actualmente: El Bus Turístico, que permite visitar los barrios de La Boca, San Telmo, Puerto Madero, Palermo y Belgrano y los circuitos turísticos denominados “recorridos autoguiados” en los barrios de San Telmo, Recoleta, La Boca, Puerto Madero, Monserrat (Avenida de Mayo y Casco Histórico), San Nicolás, Retiro, Balvanera (Abasto), Belgrano, Barracas y Palermo.

Como puede observarse, los recorridos culturales existentes incluyen solo a los barrios más tradicionales. Esto se debe a una cuestión histórica, pero también a la enorme diferencia que existe en la infraestructura cultural, mucho más desarrollada en el centro, casco histórico y norte de la Ciudad y menos desarrollada en los barrios más alejados del centro o en los barrios del Sur. Los barrios tradicionales incluidos en estos circuitos tienen una vida cultural mucho más amplia que la que se promociona y es también por eso que se hace necesaria la creación de nuevos Circuitos Culturales.

Los comuneros Braga y Nuñez explicaron: “Buscamos fomentar la actividad cultural de todas las Comunas pero especialmente aquellos sectores de la Ciudad donde la infraestructura cultural estatal es más deficiente y donde la actividad cultural privada necesita de mayor apoyo institucional”. Y agregaron: “es necesario romper con la lógica centralista de la promoción cultural, por eso ésta es una forma de ampliar los medios de difusión y garantizar una distribución barrial que vincule a los ciudadanos con las expresiones de su contexto”.