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Topadora Macri

El Centro Educativo Isauro Arancibia, al que asisten para su educación 200 jóvenes en situación de calle, se encuentra en peligro de quedar, justamente, en la calle por la construcción del Metrobus Sur.

“El “Isauro” está siendo arrasado por las políticas del Gobierno de la Ciudad debido a las obras de demolición por el paso del Metrobús Sur. Desde hace tres semanas padecemos un plan sistemático de vaciamiento: nos cortaron el teléfono, la electricidad y por ende no tenemos agua” denuncia Susana Reyes, cordinadora del centro educativo. “Esta es una escuela referente para los pibes de la zona y decirles que no pueden entrar es muy triste”.

Silencios y acciones
La crisis edilicia del Isauro tiene larga data. En enero de este año tenían que empezar las obras para refacción ya que el edificio no tiene suficiente espacio en las aulas ni para los talleres, se necesita mudar el jardin y ubicarlo en la planta baja porque las mamas ahora tienen que subir con los bebes y carritos por escalera, y encima no hay salida de emergencia. Sin embargo y pese a los 14 millones de pesos aprobados por al Legislatura para llevar adelante la remodelación, las obras nunca se iniciaron y el gobierno porteño nunca explicó por qué. El motivo, sin embargo, es un secreto a voces en el barrio: la construccion del Metrobus y los cambios y demoliciones que esta obra trae aparejada.
La sospecha se incrementó aún más cuando los docentes pidieron informes y las autoridades de la Ciudad no emitieron palabra. “Nosotros tomamos ese silencio como que se va a hacer el Metrobus Sur. Y acá hay mucha resistencia de los vecinos, muchos amparos presentados en la justicia. Sobretodo lo que vemos es el desamor y el ninguneo que hace años tiene la actual gestión sobre esta población, y por ende sobre la escuela donde asisten”.

Una escuela única
El centro educativo Isauro Arancibia existe desde hace 16 años y, como comentan orgullosos sus docentes, es una escuela que tiene un formato único en la Ciudad ya que es una primaria de jornada extendida para jovenes mayores de 14 años con vulnerabilidad extrema. Y son los propios asistentes los que más la valoran. “Este es su lugar de referencia, y aunque no pueden dormir acá, se pasan el dia entero ya que estudian oficios y desde ahí pueden acceder a un trabajo” explica Reyes.
La fidelidad de los jovenes quedó probada en cada traslado forzada que sufrió la escuela desde su inicio. “En el 2011 nos mudamos acá (Av. Paseo Colón 1328.) y los pibes nos seguian, en verdada siguen al colegio” explica Susana. “Ahora de pronto nos amenzan que esto es zona de demolición y es muy cruel, sobretodo porque no nos muestran otro lugar a donde ir. No podemos estar en esta inestabilidad.

Si el Metrobús abre su camino, derrumba el de muchos que se consolida en sus lugares, en sus edificios, en su suelo, denuncian los docentes en un comunicado. Las estaciones que se inaugurarían cambiarían sustancialmente el sentido de estas cuadras. “Acá los pibes vienen con una historia y en esta escuela escriben otra. Pueden proyectar un futuro, todo eso ¿no pesa más que el Metrobus?”.