“Los usuarios no tienen idea de lo que los empleados de los callcenter padecemos, no se sabe el grado de hostigamiento constante que soportamos en el tiempo que trabajamos ya sea en Atento o en cualquier empresa del rubro”, afirmó Mauro López, uno de los dos delegados que fue despedido de la empresa Atento para la campaña de Visa luego de realizar reclamos por mejoras laborales los 250 trabajadores
Esta tarde los empleados realizaron un acto de apoyo para la reincorporación tanto de López como de su compañera, Alejandra Erbas, frente a una de las sedes del Ministerio de Trabajo ubicada en Callao 120.
El conflicto sucedió en una de las empresas más grandes en términos mundiales de callcenter que otorga servicios para diferentes tarjetas de crédito, entre ellas Visa. El trabajo en esta compañía suele estar tercerizado como método para abaratar costos y resulta ser que es el trabajo más requerido por los jóvenes que todavía no cuentan con una formación profesional o que están cursando carreras universitarias. Al no tener un gremio que los agrupe a todos este rubro suele estar bastante atrasado en cuanto a conquistas sindicales referentes a mejores condiciones para desempeñar sus tareas diarias.
En el caso de esta compañía, durante Diciembre pasado tuvieron jornadas laborales enteras sin agua y, en otras oportunidades, sin luz pero con electricidad en las computadoras. Estos fueron los motivos por los cuales los trabajadores empezaron a organizar una comisión interna para hacer cumplir sus derechos y la respuesta de los empleadores fue el despido sin causa de los dos empleados ya citados. “Nosotros fuimos despedidos cuando la empresa se enteró de nuestra actividad sindical que fue blanqueada al momento de dar a conocer la Comisión de Derechos Humanos que habíamos conformado”, denuncia el mismo Mauro López.
La primera medida que llevaron adelante fue la huelga y la toma de la planta el pasado 10 de junio. El ministerio citó a los dos afectados y a los representantes de Atento para pactar la conciliación obligatoria y, si bien en un primer momento la empresa se negó a acatarla, terminó aceptando la reincorporación de ambos ex empleados mientras se mantuvieran las negociaciones. “Nos reincorporan por el plazo pero los primeros días fue un acoso constante, una persecución más grande que nunca, no nos dejaban atender en un principio y nos apercibían por motivos inventados”.
Sin importar las consecuencias, los trabajadores siguieron sumando más compañeros a la comisión y de esta forma llegaron al día de hoy para realizar una segunda audiencia y manifestación en la puerta del Ministerio para pedir la reincorporación definitiva de los dos empleados a sus tareas habituales, el reconocimiento los delegados y la apertura para una puerta de diálogo para debatir las condiciones de trabajo. López afirmó: “Nosotros somos los que damos la cara por la empresa donde nos comemos insultos, improperios, la mala onda constante. No es todo el día pero cuando vos atendes una llamada atrás de otra durante 6 días sin tener un segundo de descanso hace que te estreses y esto termina repercutiendo a nivel físico y mental, por eso seguimos pidiendo mejoras.”
La problemática y la movilización de esta tarde están apoyadas y cuentan con la presencia de compañeros de la secretaría liderada por Oscar Reinoldi dentro del sindicato de comercio, la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y del Sindicato de Camioneros













