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Vecinos de Balvanera y San Cristóbal expresaron su preocupación por la inseguridad en distintos puntos de la Comuna 3

La actividad formó parte de una instancia de diálogo comunitario que se desarrolla de manera periódica en la Comuna 3. Por Martín Bustamante.

Durante una reciente reunión con representantes policiales y funcionarios del Gobierno porteño, vecinos y vecinas de los barrios de Balvanera y San Cristóbal expusieron diversas problemáticas vinculadas a la seguridad, el funcionamiento de las cámaras de vigilancia y la ocupación indebida del espacio público. 

Uno de los testimonios destacó un aspecto positivo: en algunos sectores ha disminuido la presencia de personas merodeando las entradas de viviendas particulares. Sin embargo, otros relatos señalaron que persisten focos de conflicto en el barrio, especialmente en zonas como Catamarca e Hipólito Yrigoyen, donde vecinos denuncian que una de las cámaras de seguridad instalada por el Gobierno de la Ciudad funciona de manera deficiente, solo apunta hacia una dirección, lo que deja amplios sectores fuera de su rango de visión.

Un vecino relató cómo observó a un grupo que deliberadamente evitaba las zonas monitoreadas por cámaras de seguridad: “Venían caminando por una calle y un muchacho le dijo al otro: ‘Guardá que acá nos ve la cámara’. La escena, según comentó, evidencia que quienes cometen delitos conocen de antemano los puntos ciegos del sistema de videovigilancia. Además, advirtieron sobre un inmueble en la calle Yrigoyen al 2068, descrito como una especie de conventillo, sin timbre ni señalización, que impide cualquier tipo de control o identificación.

Otras problemáticas mencionadas fueron el uso indebido del espacio público por parte de micros de turismo o transporte informal, que estacionan sobre veredas y accesos peatonales, generando congestión y riesgos para la circulación. Asimismo, surgieron reclamos sobre la falta de intervención ante situaciones de maltrato animal y la ausencia de respuestas eficientes por parte de organismos de control.

Respecto a la zona de Manzana 66, ubicada en Jujuy y Belgrano, se reconoció la mayor presencia policial en el sector frontal, especialmente en las inmediaciones del hotel alojamiento ubicado sobre la calle La Rioja. Sin embargo, surgió una nueva preocupación por la parte trasera del predio, donde vecinos denuncian la aparición de “puntos de venta de droga” en sectores oscuros y sin iluminación, sobre todo desde las 19 horas. También señalaron la esquina de Catamarca y Belgrano como otro foco de actividad ilícita que requiere intervención urgente.

Los participantes solicitaron operativos sorpresa y mayor presencia policial en los sectores críticos, especialmente aquellos donde hay escuelas, espacios públicos o infraestructura urbana abandonada. Consideran que las condiciones de oscuridad, abandono y falta de cámaras operativas favorecen la proliferación de delitos menores, narcomenudeo y consumo problemático.

Los testimonios recopilados evidencian una gran capacidad de organización barrial y conocimiento del territorio por parte de los vecinos, que reclaman soluciones concretas y sostenidas en el tiempo. Las reuniones entre las autoridades de la Comuna, la policía y la comunidad son valoradas como espacios necesarios, aunque muchos coinciden en que es urgente pasar de los diagnósticos a las acciones efectivas.