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Vecinos y comerciantes de Once cortaron Pueyrredón

Desde la ONG Buenos Vecinos BA se organizó una manifestación en Balvanera, bajo la consigna “hartos del malvivir y del caos”. Piden que las autoridades erradiquen las asociaciones delictivas que hay en el barrio y que trasladen a los manteros. Por Ximena González.
Foto. Martín Bustamante

Desde la ONG Buenos Vecinos BA se organizó una manifestación en Balvanera, bajo la consigna “hartos del malvivir y del caos”. Piden que las autoridades erradiquen las asociaciones delictivas que hay en el barrio y que trasladen a los manteros. Por Ximena González.

La pandemia agravó la crisis económica en muchos sectores y cuando comenzaron las flexibilizaciones de los protocolos, las calles de Balvanera fueron testigos de la multiplicación de los vendedores ambulantes. En medio de la neuralgia por el regreso a las actividades, vecinos y comerciantes de la Comuna 3 se organizaron para cortar Avenida Pueyrredón y Sarmiento el martes a las 19, para que el Gobierno porteño les “restituya el espacio público hoy tomado y loteado por una organización ilícita“, según aseguraron en redes sociales.

Entre carteles y cánticos con lemas tales como “basta de competencia desleal”, “basta de corrupción”, “basta de caos” y “queremos veredas limpias”, los concurrentes denunciaron que Balvanera está dominada por mafias, que explotan a los extranjeros que trabajan como comerciantes, que el Ejecutivo de la Ciudad los ignora y que todas las causas que presentan son archivadas inmediatamente.

Foto. Martín Bustamante

“Nos vinimos a manifestar por el estado en el que está Balvanera, la calle está totalmente ocupada por los manteros. No se puede circular y es competencia desleal para los negocios que están acá. Hace 30 años vivo en el barrio y esta situación la vivo últimamente. Antes de la pandemia no se veían tantos, ahora se agravó muchísimo el problema. A los ambulantes los sacaron de las avenidas por una cuestión estética y se fueron al interior del barrio, que es donde hay más viviendas. Pero en mi opinión no son vendedores aislados. Estamos hablando de una mafia, porque es el mismo tipo de mercancía, los mismos carteles y uno que vive acá ve que la mercadería la bajan de un solo vehículo, no es que vienen con la bolsa cada uno”, le contó uno de los asistentes a Abran Paso.

Y agregó: “Tratamos de hablar con ellos y no se puede, son totalmente violentos. Atacaron hace 15 días a una comerciante y el año pasado le propinaron una golpiza a un encargado de un edificio y no pasó nada. Todas las causas que se inician por ocupación de espacio público automáticamente la Fiscalía de la Ciudad las archiva. La policía, ya sea en los foros de Seguridad o los encuentros de Comisarías Cercanas no te dan ninguna respuesta. Lo único que te dicen es que no tienen personal para realizar los operativos, y que es una cuestión política”.

Otra de las personas que asistió a la protesta, aseguró: “Yo no estoy en contra de los ambulantes, no estoy en contra de que ellos trabajen porque todos tenemos necesidad en estos tiempos. Lo que pedimos es que no nos falten el respeto, que no nos agredan, porque nosotros no agredimos. Hemos hecho denuncias pero nunca nos llamaron. De la comisaría nos dicen que tenemos que ir a la fiscalía, y ahí nos dicen que no llegó nada. Yo diría que puede haber convivencia pero hay que respetar. A mi suegra le taparon la vidriera, ella pidió amablemente que se retiren, ellos no accedieron y le pegaron, y eso consta en un video. Queremos que esa piña que le dieron a mi suegra no quede en la nada. A mi cuñado le rompieron el tabique y tiene que ser operado”.

Luego de la concentración, Gloria Llopiz Ortiz, integrante de la ONG Buenos Vecinos, destacó la articulación que hubo entre los grupos. “Estamos en un momento en el que hay mucho miedo y eso es algo que uno no puede evitar porque la situación es de riesgo para todos, entonces por ahí el inconveniente es que menos gente se anima a salir a la calle. Pero lograr la organización y la unión siempre es positivo. Nosotros estamos en red con sectores de manteros, comerciantes y vecinos, y estamos todos en la misma sintonía. Tenemos todos el mismo problema, lo tenemos claro y creemos que la solución tiene que favorecernos a todos. Ojala la fuerza que logramos nos conduzca a que los funcionarios nos planteen las soluciones ya, porque esto es urgente”, expresó.

También alertó que recibió una amenaza a través de Facebook por estas acusaciones. Y luego de hacer los trámites correspondientes le dieron un botón antipánico y consigna policial para cuidar su seguridad. “La verdad que fue muy shockeante. Ya había visto gente que había sido amenazada, a la cual estábamos asistiendo, que son manteros que fueron golpeados e intimidados reiteradamente. Sospechamos que tiene que ver con eso, porque salimos a denunciar las asociaciones criminales que hay detrás de los vendedores callejeros, que los someten y los vulneran. Y aparentemente estamos molestando bastante. Tomamos conciencia de la gravedad y de los riesgos pero también nos dimos cuenta que alguien tenía que salir a decir lo que estaba pasando, porque justamente a causa del miedo que producen estas mafias, la gente se queda callada, no judicializa, y no lo hace público”, apuntó.

Mientras que la presidenta de la Junta Comunal 3, Silvia Collin, enfatizó que actualmente la problemática del uso del espacio público es uno de los puntos de mayor conflictividad en la Comuna, y sobre todo en Once, el principal centro comercial de la Ciudad. “Aquí convergen, post pandemia, la necesidad de un montón de gente de trabajar y la explotación laboral de las personas migrantes, que tienen una situación económica crítica, a través de organizaciones. Lo que además, en muchos casos, se mezclan con delitos como la Ley de Marcas”, expuso.

A la vez que concluyó: “Esto se junta con la falta de permisos y un alto nivel de conflicto entre comerciantes y personas cuya vida cotidiana transcurre en el centro de estas manzanas y ven dificultada su circulación. Sin lugar a dudas que hay una primera cuestión a resolver, que es sacar lo que son las actividades ilegales y todas las formas de sociedades delictivas, sea por la venta de estos materiales, que en algunos casos son robados, o por la explotación laboral de muchas personas que están allí. Y después hay que encontrar modos de articulación entre los distintos actores que convergen, y que den la tranquilidad a los vecinos de poder circular y retomar sus tareas diarias. Me parece que hay que buscar las estrategias para poder ayudar a aquellos que están buscando una salida para esta crisis acuciante pero también respetando los derechos de los habitantes de Balvanera, que hoy ven altamente afectada su vida”.