En una carta enviada a la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, las investigadoras Dra. Verónica Benedet y Dra. María Luz Endere, líderes del proyecto “Huellas del Abasto”, pidieron ampliar el área de protección histórica (APH) que abarca el ex Mercado de Abasto en Balvanera. Este emblemático espacio, hoy convertido en centro comercial, enfrenta un proceso de transformación que, según la carta, podría alterar de forma irreversible el patrimonio arquitectónico y social del barrio. La propuesta apunta a proteger tanto el edificio del ex Mercado como otras construcciones y espacios verdes cercanos que son parte de la identidad cultural y urbana del Abasto.
Desde 2022, Benedet y Endere, junto con un equipo de instituciones académicas como la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN) y la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), han realizado estudios para valorar y documentar el patrimonio residencial y arquitectónico de la zona. Sus investigaciones buscan preservar la historia y cultura del barrio frente a un aumento de la densidad poblacional y la construcción de edificios de mayores alturas, permitidas por el nuevo Código Urbanístico.
Patrimonio y cambio climático: un reto urbano
Uno de los argumentos destacados en la carta es la urgente necesidad de proteger el paisaje cultural y natural del barrio en un contexto de crisis climática. Actualmente, el barrio del Abasto cuenta con solo 0,2 metros cuadrados de espacios verdes por habitante, lejos de los 10 metros cuadrados recomendados por la Organización Mundial de la Salud. Según las investigadoras, conservar los edificios históricos y limitar las alturas de las nuevas construcciones son medidas necesarias para mitigar el impacto ambiental y mejorar la calidad de vida de los vecinos.
“La protección de edificios aislados no es suficiente para salvaguardar el patrimonio”, afirman Benedet y Endere en su carta, donde proponen que el área de protección histórica incluya edificios residenciales y espacios públicos de valor patrimonial, así como calles empedradas, que también contribuyen al equilibrio ecológico al ser superficies permeables.
Un “paisaje unificado” para preservar la identidad del Abasto
La propuesta sugiere una “unidad de paisaje del Abasto” que contemple la relación histórica y funcional del ex Mercado con el resto del barrio. Esta unidad se delimitaría con las calles Tucumán, Ecuador, las vías del tren y Mario Bravo, en una configuración que toma en cuenta el vínculo del barrio con la actividad productiva del mercado. Además, el proyecto plantea la creación de una “agencia urbana de paisaje” integrada por representantes de la comunidad, autoridades y especialistas, para asegurar una gestión participativa y transdisciplinar del patrimonio urbano.
“Queremos construir una ciudad más amigable y sostenible”, afirman las autoras, quienes esperan que esta iniciativa sea interpretada como una oportunidad para proteger la historia y la identidad del barrio, y mejorar la vida cotidiana de sus habitantes.















