El coordinador de la Red de Vecinos Manzana 66, Alberto Aguilera, expresó las expectativas de la comunidad:
«Mañana cierran y va a comenzar la recuperación del sector infantil que se va a hacer a nuevo, muy esperado y pedido por las madres. (…) Los pibes no quieren ir a otro lado, esta es su plaza. Están todos esperanzados a ver si nos traen juegos nuevos, el arreglo del piso y una mejor iluminación. Se va a poder aprovechar mucho los juegos en primavera y verano».
La remodelación busca reemplazar los juegos deteriorados, mejorar el piso, reforzar la iluminación y optimizar la seguridad del área. Para los vecinos, se trata de una obra fundamental, ya que el patio de juegos se ha convertido en un punto de encuentro social y cultural, con una fuerte presencia de familias que disfrutan del espacio incluso durante la noche.
Las tareas forman parte de la Resolución de la Presidencia de la Junta Comunal 3, que aprobó trabajos adicionales de mantenimiento en varios espacios verdes de la zona. En el caso de la Manzana 66, las obras están a cargo de la empresa Algieri S.A., en el marco del contrato de “Servicio de Mantenimiento Integral y sostenido de los Espacios Verdes comunales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”. El monto asignado para estos trabajos en abril de 2025 asciende a $136.156,26.
La iniciativa se enmarca en un plan más amplio que también incluye mejoras en las plazas Velazco Ibarra, Martín Fierro, Fumarola, 1 de Mayo, G. Tuñón, Elizalde, Rabinovich e Interbloque.
La plaza Manzana 66 es fruto de años de lucha vecinal, que lograron frenar un proyecto inmobiliario para preservar el predio como un pulmón verde. Desde su inauguración en 2018, el espacio se convirtió en un símbolo de organización comunitaria y resistencia urbana en Balvanera.
Vecinos y organizaciones barriales ya anticipan que, una vez finalizadas las obras, organizarán una jornada de reinauguración con actividades culturales y recreativas, para devolverle al barrio un patio de juegos renovado. La idea es que el evento sea un punto de encuentro para todas las generaciones, reforzando el sentido de pertenencia.
Para Aguilera, este tipo de mejoras no solo benefician a la infancia, sino que fortalecen la vida comunitaria: “La plaza es nuestro lugar de reunión, de descanso, de juego y de charlas. Cuidarla y mejorarla es cuidar la calidad de vida de todos los que vivimos acá”.











