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Balvanera: entre reclamos por seguridad, espacio público y servicios, Jorge Macri se reunió con vecinos

Vecinos expusieron denuncias por narcomenudeo, falta de mantenimiento urbano y problemas de convivencia, mientras el Ejecutivo defendió operativos de seguridad y anunció nuevas medidas en el barrio. Por Martín Bustamante.
Reunión de jorge Macri con vecinos

En un nuevo encuentro con vecinos de Balvanera, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, encabezó una reunión donde la seguridad, el estado del espacio público y los servicios urbanos volvieron a ocupar el centro de la escena. La jornada estuvo atravesada por intercambios directos, reclamos concretos y también momentos de tensión.

Desde el inicio, funcionarios del Ejecutivo porteño remarcaron avances en áreas como infraestructura escolar, mantenimiento urbano y operativos de higiene, además de anticipar la presentación de sistemas en tiempo real para monitorear el patrullaje y la limpieza en el barrio. Según explicaron, estas herramientas permiten visualizar recorridos policiales, despliegue de agentes y seguimiento de reclamos vecinales.

Seguridad y desalojos, en el eje del debate

Uno de los puntos más sensibles fue la problemática de los inmuebles usurpados y el delito asociado. En ese marco, Macri defendió los operativos realizados en la Comuna 3 y aseguró que se llevaron adelante 97 desalojos, vinculando estos espacios con situaciones de venta de droga, trata y explotación laboral.

“El lugar usurpado es un delito y muchas veces se convierte en un foco donde se instala el mal”, sostuvo el jefe de Gobierno, en una de las definiciones más contundentes del encuentro. Sus declaraciones generaron contrapuntos con algunos vecinos, que plantearon una mirada más compleja sobre la situación habitacional.

Durante la reunión también se reiteró el pedido de canalizar denuncias de forma confidencial, ante el temor de represalias en casos vinculados al narcomenudeo o actividades ilegales en pensiones y viviendas tomadas.

Reclamos por venta de droga y falta de control

Vecinos de distintas cuadras expusieron situaciones concretas vinculadas a la venta de droga en la vía pública y en hoteles o pensiones, particularmente en zonas como Plaza Once y alrededores. Denunciaron que, pese a reiteradas presentaciones en comisarías, los puntos de venta se repiten y no son desarticulados de manera sostenida.

También se mencionaron los llamados “operativos de saturación” en barrios cercanos como Constitución y Flores, reclamando una mayor presencia policial en Balvanera.

Espacio público: entre el abandono y la falta de mantenimiento

Otro eje fuerte fue el estado del espacio público. Hubo críticas por grafitis, falta de limpieza y luminarias insuficientes, así como cuestionamientos al sistema de “gestión colaborativa”, que según los vecinos no siempre responde a los reclamos cargados.

Macri reconoció las limitaciones presupuestarias y planteó que, en el actual contexto, la limpieza de frentes no es una prioridad central, al tiempo que recordó que esa responsabilidad recae en los propietarios. La respuesta generó un cruce con vecinos que insistieron en el impacto del deterioro urbano en zonas atravesadas por el delito.

Transporte, accesibilidad y vida cotidiana

Entre los planteos también apareció la situación del subte, con críticas al estado de las formaciones de la Línea E. El jefe de Gobierno confirmó que están en marcha licitaciones para incorporar trenes nuevos 0 km, algo que —según dijo— marca un cambio respecto a la histórica compra de material usado.

En paralelo, se sumaron reclamos por falta de accesibilidad en veredas, especialmente para personas con discapacidad. Un vecino denunció dificultades para circular por la ocupación indebida del espacio público por parte de comercios, e incluso relató haber sufrido lesiones por esta situación.

Vivienda y proyectos para reactivar el barrio

En relación al futuro del barrio, Macri adelantó que el Gobierno trabaja en acuerdos con propietarios de terrenos o inmuebles para desarrollar viviendas destinadas a sectores medios, especialmente trabajadores esenciales como docentes, enfermeros y policías.

La iniciativa apunta a revalorizar zonas degradadas y fomentar una convivencia urbana con mayor integración social.

Un termómetro del barrio

La reunión volvió a funcionar como un termómetro del clima en Balvanera, donde conviven avances en materia de seguridad con persistentes demandas vecinales por problemas estructurales.

El intercambio dejó en claro que, más allá de las políticas implementadas, los vecinos siguen reclamando respuestas más rápidas y visibles en su vida cotidiana. Mientras tanto, el Gobierno porteño apuesta a sostener estos encuentros como canal directo de diálogo, en un barrio donde la agenda sigue marcada por la urgencia.