La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires sancionó la Ley que establece la denominación oficial de “Manzana 66 – Plaza de los vecinos” al espacio verde delimitado por Catamarca, Moreno, avenida Jujuy y avenida Belgrano, en el barrio de Balvanera. El proyecto, aprobado en la sesión de diciembre, se enmarca en un pedido histórico de la Red de Vecinos Manzana 66 Verde y Pública, organización barrial que impulsó desde 2014 la recuperación de ese predio.
La decisión parlamentaria reconoce una década de lucha vecinal. La manzana 66, ubicada en la Comuna 3, había estado en la mira de un proyecto privado que contemplaba la construcción de un estadio para 18 mil personas, con hotel y paseo comercial. Los vecinos advirtieron entonces los riesgos de saturación de tránsito, el impacto ambiental y la falta de espacios verdes en la zona. Frente a ese escenario, surgió la propuesta alternativa: un parque público y una escuela infantil.
En 2017, la Ciudad aprobó la expropiación de los terrenos y en diciembre de 2018 se inauguró oficialmente la plaza, con amplia repercusión mediática. Desde entonces, el espacio se convirtió en un punto de encuentro barrial y en uno de los pocos pulmones verdes de Balvanera.
El nombre “Plaza de los vecinos” había sido elegido por los propios habitantes en una encuesta organizada por el Gobierno porteño, y desde hace años es la forma con la que los usuarios del parque identifican al lugar. La nueva ley, por lo tanto, formaliza esa identidad popular y la incorpora al nomenclador oficial de la Ciudad.
La Red de Vecinos Manzana 66 celebró la sanción como un reconocimiento al esfuerzo colectivo que permitió transformar un proyecto inmobiliario privado en un espacio verde público y comunitario. “Este nombre le hace honor a todo el camino recorrido”, expresaron en el comunicado que acompañó el proyecto legislativo.
Con esta medida, Balvanera consolida un hito de participación ciudadana y memoria colectiva. La plaza no solo representa una mejora en la calidad de vida para los vecinos de la Comuna 3, sino también un símbolo de organización social frente a la especulación urbana.













