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La situación de los adultos mayores: desafíos y respuestas comunitarias

En un encuentro reciente, Alberto Aguilera, integrante de la Red de Vecinos Manzana 66, y Roberto Orden, figura destacadas en el ámbito de la salud y la gerontología, abordaron los numerosos problemas que enfrentan los adultos mayores en la actualidad, especialmente en el contexto de la crisis sanitaria, económica y social que atraviesa el país. Por Martín Bustamante.

La charla, que se desarrolló en un tono comprometido y reflexivo, destacó las dificultades que experimentan las personas mayores en relación con la atención médica, el acceso a medicamentos, y el deterioro de sus condiciones de vida.

Una problemática creciente

Aguilera, uno de los impulsores del Proyecto AM (Proyecto Adulto Mayor) en la comuna, comenzó la discusión compartiendo algunas de las urgencias más inmediatas de los adultos mayores en la zona. Mencionó las dificultades para acceder a turnos médicos, la saturación de hospitales como el Hospital Español y el aumento de la demanda en lugares como el Clínicas y el Hospital Ramos Mejía. Además, abordó la escasez de medicamentos, una de las principales preocupaciones de los adultos mayores, que a menudo no pueden costear sus tratamientos. «Hace unos días conseguimos unas cajas de medicamentos que íbamos a entregar a la iglesia, pero decidimos distribuirlas en el barrio, ya que la necesidad era urgente», señaló.

Uno de los problemas recurrentes en la vida cotidiana de las personas mayores es la falta de acceso a servicios por redes digitales. El paso obligado hacia la digitalización en la gestión de turnos y trámites es una barrera significativa para muchos adultos mayores, que a menudo no cuentan con las herramientas o el conocimiento para navegar por estas plataformas. La desconexión entre la oferta de servicios y la capacidad de los adultos mayores para acceder a ellos es un tema que sigue sin resolverse.

La mirada crítica de la gerontología

Por su parte, Roberto Orden, licenciado en psicología y especialista en gerontología, profundizó sobre la complejidad de la situación. Para él, los problemas que enfrenta este colectivo deben ser analizados dentro de un contexto mucho más amplio que no solo implique una crítica sectorizada. Orden destacó que, además de la atención sanitaria deficiente, los adultos mayores atraviesan una multiplicidad de problemas, como la inseguridad social, la pobreza estructural, la inflación y el desempleo, que afectan su calidad de vida de manera integral. «El envejecimiento no puede ser abordado de forma fragmentada», afirmó. «Necesitamos un enfoque más amplio, que tenga en cuenta tanto la salud como los determinantes sociales, como el acceso a la educación, el trabajo y la previsión social».

El licenciado también criticó las políticas públicas que no logran integrar estos elementos en una estrategia coherente. Según Orden, la fragmentación del sistema de seguridad social y la falta de financiamiento para los servicios de salud y cuidados para los adultos mayores están llevando al sistema a un punto crítico. «La falta de medicamentos, la mala atención y la escasa intervención estatal en la formación de cuidadores son solo algunas de las aristas de un problema mucho mayor», dijo.

La invisibilidad de los mayores en la sociedad

Uno de los puntos más preocupantes que se planteó durante el encuentro fue la invisibilidad de los adultos mayores en la sociedad. Tanto Aguilera como Orden coincidieron en que el envejecimiento de la población no es reconocido como un problema social prioritario. «Los adultos mayores son una voz callada, no escuchada», expresó Orden. «Las políticas públicas que los afectan no están construidas con su participación activa, ni siquiera en los espacios donde se debaten los derechos humanos».

Además, ambos coincidieron en que la falta de un sistema de cuidados adecuado, que debería ser regulado y promovido por el Estado, ha dejado a muchos mayores en una situación de total fragilidad. «La dependencia es un tema que no se está abordando como se debería», explicó Orden. «Muchas personas mayores caen en dependencia no solo por enfermedades, sino por la falta de una red de cuidados adecuada que los sostenga».

Desafíos futuros

Aguilera también alertó sobre el panorama que se avecina. «Estamos viviendo una época donde los adultos mayores se quedan sin apoyos, sin recursos, y sin la red familiar que los sostenga», dijo. En ese sentido, planteó que los próximos años podrían traer consigo una mayor precarización de las condiciones de vida de los jubilados, quienes ya enfrentan una jubilación mínima insuficiente para cubrir sus necesidades básicas.

El futuro, según los especialistas, no es alentador si no se toman medidas urgentes. La falta de un sistema de seguridad social eficiente y equitativo, la escasez de recursos destinados a la salud y el aumento de la dependencia de los mayores, sumado a la fragmentación de los servicios y la invisibilidad en las políticas públicas, son factores que seguirán afectando a una población vulnerable si no se abordan con seriedad.

En resumen, la situación de los adultos mayores exige un cambio profundo en las políticas públicas, que no solo se enfoquen en la prestación de servicios médicos, sino que también incluyan un enfoque integral que contemple la educación, el trabajo y los determinantes sociales. Como concluyó Roberto Orden, «los adultos mayores no pueden ser vistos como una carga, sino como una parte activa de nuestra sociedad que merece una atención digna y justa».