Un proyecto de ley presentado en la Legislatura porteña busca prohibir el uso de pirotecnia sonora en todo el territorio de la Ciudad de Buenos Aires, con el objetivo de reducir la contaminación acústica y proteger la salud de vecinos, vecinas y animales.
La iniciativa, impulsada por el diputado Emmanuel Ferrario, apunta a erradicar los artificios pirotécnicos que producen estruendos, estampidos y silbidos, especialmente utilizados durante celebraciones y fechas festivas. Según el texto, estos elementos generan estrés, ansiedad, daños auditivos y desorientación, afectando de manera directa a personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA), adultos mayores, bebés, personas con hipersensibilidad auditiva y pacientes con estrés postraumático.
Un problema que se repite cada año en los barrios
Desde una mirada vecinal, el proyecto pone en foco una problemática que se repite año tras año en distintos barrios de la Ciudad. El uso de pirotecnia sonora no solo altera la convivencia urbana, sino que también tiene consecuencias graves sobre los animales: episodios de pánico, huidas, extravíos y accidentes son reportados de forma recurrente por organizaciones de protección animal durante las fechas de mayor uso.
Además del impacto sonoro, el proyecto advierte sobre los efectos ambientales, ya que los fuegos artificiales liberan partículas contaminantes, metales pesados y residuos peligrosos que deterioran la calidad del aire y agravan enfermedades respiratorias.
Qué establece el proyecto
La propuesta legislativa prohíbe de manera expresa todo artificio pirotécnico con efecto audible en el ámbito de la Ciudad, tomando como referencia las definiciones técnicas establecidas por la normativa nacional. La autoridad de aplicación será determinada por el Poder Ejecutivo, que deberá garantizar los controles necesarios para su cumplimiento.
El texto contempla excepciones puntuales, como señales de auxilio, emergencias náuticas y usos operativos de las Fuerzas Armadas, de Seguridad y de Defensa Civil, para no interferir con funciones esenciales.
En paralelo, el proyecto modifica el Régimen de Faltas de la Ciudad, incorporando sanciones específicas para quienes utilicen pirotecnia sonora, tanto en espacios públicos como desde establecimientos privados. Las multas previstas pueden alcanzar valores elevados y contemplan también el decomiso de los elementos utilizados.
Antecedentes y reclamo social
La iniciativa retoma antecedentes ya existentes en la Ciudad, como la creación de las llamadas “zonas calmas libres de pirotecnia”, establecidas en 2020 alrededor de hospitales, reservas ecológicas y otros espacios sensibles. Sin embargo, el nuevo proyecto propone avanzar un paso más, extendiendo la prohibición a todo el territorio porteño.
En los fundamentos se destaca que, en la última década, se presentaron proyectos similares en la Legislatura, lo que refleja un reclamo persistente de vecinos y organizaciones para dar una respuesta integral a una problemática que sigue generando conflictos en la vida cotidiana.
Hacia una Ciudad más inclusiva
Desde el enfoque del proyecto, la prohibición no busca limitar las celebraciones, sino promover formas de festejo más responsables e inclusivas, que no generen sufrimiento evitable ni pongan en riesgo la salud y el bienestar de la comunidad.
La iniciativa ahora deberá ser debatida en la Legislatura porteña, donde volverá a ponerse en discusión un tema sensible que atraviesa a muchos barrios y que, cada fin de año, reaviva el debate sobre convivencia, salud y cuidado del ambiente.














