Un grupo de vendedores ambulantes desplazados de la zona de Once se movilizó este lunes hacia el Ministerio de Espacio Público, ubicado en la intersección de Av. Martín García y Defensa, para exigir una solución que les permita volver a trabajar en las calles de Balvanera.
Los manifestantes denunciaron la falta de respuestas por parte del ministro de Espacio Público, Ignacio Baistrocchi, tras haber presentado tres pedidos formales de audiencia sin obtener resultados.
En una gacetilla difundida a través de redes sociales y grupos vecinales, los vendedores expresaron su descontento con las políticas del jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, a quien acusan de promover una campaña de discriminación bajo el lema de «Orden y limpieza».
Reclamos y situación actual
Según el comunicado, el desalojo dejó a «cientos de familias humildes» sin una fuente de ingresos, lo que genera incertidumbre económica en un contexto particularmente sensible debido a la cercanía de las fiestas de fin de año.
Hace meses, los vendedores ambulantes, también conocidos como manteros, fueron desplazados de la zona de Once como parte de operativos municipales que buscaron liberar el espacio público. Desde entonces, muchos enfrentan dificultades para retomar sus actividades laborales en otras áreas de la Ciudad.
«Lo único que queremos es trabajar. ¡Trabajar es un derecho! Trabajar en la calle no es delito», afirmaron los manifestantes, quienes piden que se reconozca su labor como parte del entramado económico de la Ciudad.
Un conflicto de larga data
El conflicto entre los vendedores ambulantes y el Gobierno porteño no es nuevo. Desde hace años, las políticas para desalojar el espacio público generan tensiones entre las autoridades y este sector, que sostiene que su actividad es una forma legítima de trabajo frente a la falta de opciones formales de empleo.
Expectativas ante una respuesta
Hasta el momento, no se ha emitido un comunicado oficial desde el Ministerio de Espacio Público en respuesta a la movilización. Sin embargo, los vendedores mantienen su postura firme: seguirán exigiendo diálogo y medidas concretas que permitan su regreso a las calles de manera organizada y segura.













