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Reunión vecinal en Balvanera: reclamos por seguridad, narcomenudeo y falta de presencia policial

En la reunión, encabezada por el ministro de Infraestructura y Movilidad, Pablo Vélez Artúa, participaron representantes del Ministerio de Seguridad, la Policía de la Ciudad, el Ministerio Público Fiscal y miembros de la Junta Comunal. Por Martín Bustamante.

La Comuna 3 volvió a ser escenario de un encuentro entre autoridades porteñas y vecinos para abordar problemas de seguridad que afectan a Balvanera y alrededores.

El encuentro forma parte de una serie de reuniones barriales iniciadas por el jefe de Gobierno, Jorge Macri, con el objetivo de escuchar inquietudes vecinales. Sin embargo, la cita dejó en evidencia la creciente frustración de los asistentes ante lo que consideran una falta de respuestas concretas.

Operativos y narcotráfico en el barrio

Uno de los primeros vecinos en tomar la palabra agradeció a la policía por recientes operativos en Plaza Once y alrededores, donde se incautaron dosis de drogas y armas blancas, además de clausurar un hotel que funcionaba como aguantadero. También destacó la presencia policial en Plaza Manzana 66.

Sin embargo, otros integrantes de la Red de Vecinos Manzana 66 señalaron que esos controles son esporádicos y que persisten zonas críticas sin cobertura, especialmente durante los fines de semana. Denunciaron casos de oficiales que evitan actuar en lugares con venta de drogas y prostitución, y el traslado de efectivos que sí cumplían su labor, lo que genera desconfianza hacia la comisaría local.

El “polo falopero” y la violencia en las calles

Una vecina describió una situación alarmante en un sector que varios asistentes denominaron “polo falopero”, donde, según dijo, hay consumo y venta de drogas a plena luz del día, incluso frente a escuelas. “Esto es agotador, no veo ningún cambio”, afirmó, reclamando la presencia permanente de agentes que recorran el área y no solo actúen por denuncias puntuales.

Otros testimonios hicieron referencia a la prostitución callejera, riñas, suciedad y falta de control en puntos específicos del barrio. “Yo no soy policía para darle la información de la ropa de un delincuente, ustedes tienen que trabajar y sacar la basura del barrio”, sostuvo otra vecina, visiblemente alterada por la situación.

Hoteles conflictivos y convivencia vecinal

Varios participantes señalaron la problemática de hoteles y pensiones que generan conflictos en la vía pública, con episodios de violencia, ruidos y consumo de alcohol. Una residente de la calle Urquiza denunció que desde la terraza de un hotel cercano “casi tiraron a una persona” y que es imposible transitar en ciertos horarios por la concentración de personas en las esquinas.

Críticas a la metodología y al seguimiento de reclamos

Entre las intervenciones más extensas, un vecino cuestionó la forma en que se desarrollan las reuniones, reclamando que las autoridades comiencen cada encuentro informando qué problemas fueron resueltos desde la última cita. “Estamos en una ronda de quejas sin soluciones. Ustedes son empleados del Estado y nosotros les pagamos”, expresó, pidiendo un accionar más eficaz de la Policía de la Ciudad.

Otra asistente sumó críticas a reuniones previas con funcionarios de alto rango, afirmando que no hubo cambios reales y que los contactos brindados para canalizar reclamos resultaron inútiles. “Nos están tomando el pelo. En esta zona no hay policías en la calle”, sentenció.

Un barrio en tensión

La reunión cerró sin anuncios concretos, pero con el compromiso de continuar el diálogo. Sin embargo, la sensación general fue que la brecha entre las demandas vecinales y las respuestas oficiales se mantiene. Balvanera sigue enfrentando problemas complejos: narcomenudeo, prostitución, inseguridad, suciedad y conflictos de convivencia, que los vecinos esperan ver resueltos con acciones sostenidas y no solo con operativos aislados.