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Un proyecto de ley para reconocer el trabajo de los vendedores ambulantes: Una medida crucial para Once y Balvanera

La iniciativa busca modificar la Ley de Marcas y Designaciones, específicamente la Ley 22.362, para reconocer la venta de productos con imitaciones de marcas, cuando esta actividad sea realizada con fines de subsistencia y no genere confusión entre los consumidores. Por Martín Bustamante.

La diputada nacional Natalia Zaracho presentó un proyecto de ley que promete un cambio significativo en la realidad de los vendedores ambulantes de Argentina, particularmente en zonas como el barrio Balvanera, en la Comuna 3 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. 

El Contexto del Proyecto

En la zona de Once, un área conocida por su densidad comercial y la presencia de vendedores ambulantes, la situación de los manteros y feriantes ha sido uno de los temas más sensibles en los últimos años. La crisis económica y la falta de empleo formal han empujado a muchas familias a buscar alternativas de subsistencia en el comercio ambulante. Sin embargo, en los últimos meses, los operativos para desalojar a los vendedores y la destrucción de la mercadería han aumentado, dejando a muchos de estos trabajadores sin sustento y criminalizando su labor.

Zaracho, en su fundamentación, destaca que este tipo de acciones ha sido una constante en diversas ciudades del país, y critica que en muchos casos no existe una orden judicial que respalde los procedimientos. Los vendedores, en su mayoría, son tratados como delincuentes, cuando, según la diputada, su único crimen es intentar ganarse la vida de manera digna.

Modificaciones Propuestas

El proyecto de ley propone la incorporación de los artículos 31 bis y 31 ter a la Ley 22.362 de Marcas y Designaciones, aclarando que la venta de productos con imitaciones de marcas no será punible cuando no haya confusión en el consumidor, y cuando esta actividad se realice con fines de subsistencia. Además, en estos casos, no procederá la incautación de la mercadería ni la destrucción de la misma, una medida que sería crucial para proteger a quienes dependen de esta actividad para vivir.

El artículo 31 bis establece que los productos deberán ser de calidad visiblemente apócrifa y ofrecerse a precios bajos para evitar cualquier confusión en el consumidor. El artículo 31 ter aclara que no podrá procederse con la confiscación de los productos ni con la sanción penal para los vendedores en este tipo de situaciones.

Derechos Humanos y Trabajo

La diputada Zaracho también hace un análisis de la conexión entre el trabajo y los derechos humanos. En su fundamentación, se refiere a los derechos fundamentales de los trabajadores, especialmente aquellos en la economía popular, subrayando que el derecho al trabajo es esencial para la dignidad humana. Además, menciona que la Constitución Nacional asegura que el trabajo gozará de protección por parte de las leyes, lo que implica que los vendedores ambulantes tienen derecho a un marco legal que respalde su labor.

Zaracho hace hincapié en que muchos de los operativos de represión a los vendedores ambulantes no tienen justificación legal, y que, en su mayoría, no se produce un perjuicio real ni a las marcas ni a los consumidores. Según la ex Procuradora General de la Nación, Alejandra Gils Carbó, en muchos casos, los productos vendidos en la vía pública son reconocidos como imitaciones, lo que elimina la posibilidad de confusión para los compradores.

Implicancias para Once y Balvanera

Este proyecto tiene un impacto directo en los barrios como Once y Balvanera, donde la venta ambulante es una fuente de ingresos para miles de personas. En lugar de ser tratados como infractores, los vendedores serían reconocidos como trabajadores de la economía popular, sujetos a una legislación que promueva su inclusión y les garantice derechos laborales.

Para la comunidad de Balvanera, que ha sido históricamente una de las más afectadas por la falta de empleo formal y la marginalización económica, la modificación de la ley podría significar una oportunidad para darles mayor visibilidad y reconocimiento a los trabajadores informales. Esta medida, según Zaracho, sería una forma de lograr un equilibrio económico y social, ofreciendo una solución más humana y efectiva a una problemática que afecta a miles de familias.

Conclusión

El proyecto de ley presentado por Natalia Zaracho es un paso hacia el reconocimiento de los derechos de los vendedores ambulantes y una medida que busca garantizar el acceso al trabajo en condiciones dignas para aquellos que más lo necesitan. En barrios como Balvanera y Once, donde la venta ambulante es una forma de subsistencia para muchas personas, esta modificación legislativa puede ser clave para transformar la realidad de cientos de familias, promoviendo un modelo más inclusivo y justo en el contexto económico actual.

El proyecto sigue siendo debatido en el Congreso, pero la propuesta ya ha generado un amplio apoyo en diferentes sectores, con la esperanza de que pronto pueda convertirse en ley y ofrecer un alivio legal a quienes, por necesidad, recurren al comercio ambulante para poder sobrevivir.