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Venta ambulante en Once: un nuevo episodio que expone la tensión en Balvanera

El conflicto por la venta ambulante en Once sumó un nuevo episodio tras la detención de un trabajador, con posturas enfrentadas entre organizaciones del sector y un grupo que promueve mayor control urbano. Por Martín Bustamante.
La Unión de Vendedores Ambulantes de Once denuncia persecución por parte del Gobierno de la Ciudad y del grupo autodenominado Buenos Vecinos.

Un operativo policial contra un vendedor de chipá desató una fuerte polémica en redes sociales. Mientras los trabajadores denuncian persecución, un grupo que se presenta como “Buenos Vecinos” defiende los controles y exige orden en las calles.

El barrio de Balvanera, especialmente en la zona de Once, volvió a quedar en el centro del debate por la venta ambulante en Once y el uso del espacio público. La difusión de un video que muestra la detención de un vendedor ambulante reactivó la discusión sobre los operativos de control y la situación de quienes trabajan en la informalidad.

La escena, protagonizada por efectivos de la Policía de la Ciudad y personal de Espacio Público, generó una fuerte repercusión en redes sociales y dejó en evidencia las distintas miradas que conviven sobre la venta ambulante en Once, un fenómeno persistente en una de las áreas comerciales más transitadas de la Ciudad de Buenos Aires.

Denuncias de persecución por parte de vendedores ambulantes en Once

La Unión de Vendedores Ambulantes de Once fue una de las primeras en pronunciarse. A través de sus redes, difundió imágenes del operativo y denunció una situación de “persecución al trabajo”, una problemática que, aseguran, se repite a diario en la zona.

Patrulleros, motos y un montón de efectivos para arrestar y esposar a un laburante como si fuera un delincuente de alta peligrosidad”, señalaron desde la organización. Además, denunciaron el secuestro de mercadería y remarcaron que la venta ambulante en Once responde a la necesidad de generar ingresos ante la falta de alternativas laborales.

En esa línea, cuestionaron que los operativos se concentren en trabajadores informales mientras, según plantearon, “la inseguridad real está en otros lados”.

Respuesta del grupo autodenominado “Buenos Vecinos” y el reclamo por el orden

El episodio también fue replicado por el grupo autodenominado “Buenos Vecinos”, que sostuvo una postura opuesta sobre la venta ambulante en Once. Desde ese espacio afirmaron que el detenido “ha sido arrestado repetidamente por resistirse a la autoridad” y defendieron los controles en el espacio público.

La ciudad ya no es lugar para quienes intentan usurpar las calles y violar la ley”, expresaron. Además, remarcaron la necesidad de garantizar la circulación peatonal y el orden en una zona con alta densidad comercial como Once.

Acusaciones cruzadas y denuncias de estigmatización

Tras la publicación, la Unión de Vendedores Ambulantes de Once difundió un nuevo comunicado en el que apuntó contra el grupo autodenominado “Buenos Vecinos” y su referente, a quienes acusó de manipular contenido audiovisual.

Toman nuestros videos y los editan de manera malintencionada para instalar que somos violentos o delincuentes”, afirmaron. También denunciaron situaciones de “hostigamiento, persecución y violencia” por parte de agentes estatales vinculadas a la venta ambulante en Once.

El cruce dejó al descubierto no solo diferencias de interpretación sobre un mismo hecho, sino también una disputa más amplia en torno a la legitimidad de la actividad y su representación en el espacio público.

Un conflicto estructural sin resolución en Balvanera

La venta ambulante en Once es un fenómeno histórico que atraviesa distintas gestiones y políticas públicas sin una solución definitiva. Mientras los trabajadores reclaman reconocimiento y condiciones dignas, otros sectores exigen mayor control para evitar la ocupación de veredas.

No somos manteros. Somos trabajadores”, remarcaron desde la organización, al tiempo que reclamaron políticas de inclusión laboral, el fin de los decomisos y el cese de los operativos que consideran arbitrarios.

El episodio reciente vuelve a evidenciar la falta de consensos en Balvanera sobre cómo abordar la venta ambulante en Once. Entre denuncias de persecución y demandas de orden, el debate sigue abierto y plantea un desafío para las autoridades: encontrar un equilibrio entre el derecho al trabajo y el uso regulado del espacio público.