La diputada de la Ciudad de Buenos Aires María Cecilia Ferrero presentó en la Legislatura porteña un proyecto de ley para crear una certificación de eficiencia energética en viviendas, una iniciativa que busca brindar información clara sobre el consumo energético de los inmuebles y promover un uso más racional de la energía en el ámbito urbano.
La propuesta apunta a incorporar una Etiqueta de Eficiencia Energética para viviendas, similar a la que actualmente se utiliza en electrodomésticos, que permita conocer el desempeño energético de cada inmueble y su impacto en el gasto mensual de los hogares.
Qué es la certificación de eficiencia energética
Según el texto del proyecto, la certificación de eficiencia energética es un procedimiento técnico que evalúa el comportamiento energético de una vivienda. El resultado se expresará mediante una escala de letras, desde la A (mayor eficiencia) hasta la G (menor eficiencia), y quedará reflejado en una etiqueta oficial.
La evaluación tendrá en cuenta aspectos como la aislación térmica, las condiciones higrotérmicas, la demanda de calefacción y refrigeración, el riesgo de condensación y la incorporación de energías renovables.
A quiénes alcanzará la obligatoriedad
En una primera etapa, la certificación será obligatoria para las viviendas nuevas financiadas por el Instituto de la Vivienda de la Ciudad (IVC), una vez promulgada la ley. El proyecto establece además una implementación progresiva que podría extender la obligatoriedad a otros inmuebles en el futuro.
Para el resto de las viviendas, la certificación será voluntaria, permitiendo a los propietarios acceder a la etiqueta y conocer el nivel de eficiencia energética de sus inmuebles. La validez de la certificación será de 20 años.
Impacto en alquileres y compraventas
Uno de los puntos destacados del proyecto es que, en los casos de viviendas certificadas, la etiqueta de eficiencia energética deberá ser entregada al momento de firmar contratos de alquiler o escrituras de compraventa.
De esta forma, la eficiencia energética se incorporaría como un nuevo dato relevante en el mercado inmobiliario, junto con la ubicación, el estado del inmueble y los costos de mantenimiento.
Registro, control y sanciones
La iniciativa prevé la creación de un Registro de Certificadores y Viviendas con Etiqueta de Eficiencia Energética, bajo la órbita de la autoridad de aplicación. Solo los profesionales inscriptos podrán realizar certificaciones, y el Estado deberá fiscalizar su correcta implementación.
También se contemplan sanciones para quienes incumplan la normativa o falseen información en las certificaciones.
Fundamentos ambientales y debate legislativo
En los fundamentos, la diputada Ferrero señala que el sector residencial representa cerca del 27% del consumo energético del país, por lo que mejorar la eficiencia de las viviendas puede generar un impacto significativo tanto en la economía de los hogares como en la reducción de emisiones contaminantes.
El proyecto se apoya en compromisos internacionales en materia ambiental y retoma experiencias previas de etiquetado de viviendas en la Ciudad de Buenos Aires.
Impacto hiperlocal en los barrios
De aprobarse, la iniciativa tendrá impacto directo en la vida cotidiana de los barrios porteños, especialmente en el costo de los servicios, la calidad constructiva de las viviendas y las decisiones de compra y alquiler. El debate abre una nueva discusión sobre el modelo de desarrollo urbano y la sustentabilidad en la Ciudad.












