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El Consejo Consultivo rechazó el Informe de Gestión de la presidenta de la Junta Comunal

En una asamblea a través de la plataforma Zoom, las instituciones políticas de la Comuna 3 llevaron adelante el encuentro semestral entre Silvia Collin y los vecinos de Balvanera y San Cristóbal. Por Facundo Richter.

La reunión comenzó el 29 de abril a las 18.30 hs. Concurrieron dos de los siete integrantes de la Junta Comunal, Carlos D’Angelo y la presidenta Silvia Collin. Está última fue quien tuvo la palabra de la primer parte para brindar un informe de gestión semestral que en el segundo tramo fue muy cuestionado por sus imprecisiones.

De todas formas, se acordó la convocatoria a nuevas reuniones entre el Consejo Consultivo (CCC3) y la Junta Comunal, esta vez mensuales, para atender propuestas de trabajo e ideas para llevar a cabo. En principio, serían presenciales. En el Consejo Consultivo se preguntaron cómo tener un mejor diálogo con la Junta Comunal porque comprenden que no son interpelados a la hora de la toma de decisiones.

Por otro lado, se cuestionó a los informes de gestión porque carecen de documentación presupuestaria y de facturación. También se criticó la falta de un plan estratégico, visible y participativo, de acción en la Comuna.

Además, los vecinos y vecinas llamaron la atención a Silvia Collin sobre la ley 1777. Explicaron que le da existencia al CCC3, pero cuestionaron a la Junta Comunal porque le da preeminencia a otras organizaciones civiles que actúan por fuera.

En parte de su informe, Collin dio los detalles sobre el accionar de su gestión en el segundo semestre del 2021. Destacó la realización de ocho operativos de castración/vacunación de mascotas.

A su vez, ponderó la coordinación de actividades con FECOBA, BALSUD y Manzana 66 para muestras artísticas, una campaña activa de reconocimiento visibilización de Abolicionistas en Acción en el Parque de la Estación y acciones con el Rotary Club de Once.

En el mismo sentido, puso de relieve la restauración de un mural en la plaza Velazco Ibarra y un nuevo servicio para infractores de tránsito, ABL, patentes, clave ciudad, cambio de titularidad y soporte para acceder a trámites virtuales en la sede comunal del Shopping Spinetto.

En el plano de los espacios verdes, mencionó reformas en el patio de juegos nuevo de la plaza Primero de Mayo, un proyecto de hacer ambos caniles y instalación de parquizado y canteros. Advirtió que en el Parque de la Estación se colocó pasto, lomada y un nuevo patio de juegos.

En la Manzana 66, fue detalló la instalación de un nuevo solado de área verde en el espacio central y garden blocks para aumentar la superficie drenante. A futuro se planea una acción con CONFLUIR, un centro de asistencia a personas con discapacidades motrices, para realizar una exposición a fin de año en la plaza Francisco Canaro.

La Presidenta de la Junta Comunal fundamentó el retrasó para hacer estos mantenimientos en las medidas tomadas por la pandemia: trabajadores dados de baja y los fondos desviados al área de salud.

La empresa que se encarga de las plazas es Algieri S.A mientras que del arbolado se ocupa MIAVASA S.A. Las cuadrillas de la Comuna 3 tienen a su cargo el mantenimiento de las mesas y sillas de concreto y la asistencia logística. 

Finalizada la exposición, se dieron rondas de preguntas y los vecinos cuestionaron la falta de comunicación entre el CCC3 y la Junta Comunal. Los entredichos fueron varios, entre los que se resaltan los siguientes:

  • La presencia de manteros en las calles de Once.
  • El regalo de bolsas proselitistas, con fondos comunes, en la biblioteca del Parque de la Estación.
  • El faltazo de cinco comuneros a la reunión.
  • Las excusas sobre la falta de la presentación de la documentación por falta de sellos.
  • La falta de vínculo con el CCC3, dando favoritismo a organizaciones civiles que tienen trabajo por fuera. 

Entre tanto reclamo, la Presidenta de la Junta Comunal no se movió un ápice de su posición y la dureza de su expresión solo se asemejaba a la dureza de las críticas que le hacían. Frente al regalo de bolsas, Collin respondió que si al vecino no le gusta la forma que tienen la Comuna para generar “identidad”, debería presentarse a elecciones y ganarlas como lo hizo el PRO.

Por otro lado, la Juntista esbozó una hipótesis de solución de conflictos: en primera medida dispuso acordar con los comuneros hacer reuniones mensuales de áreas de trabajo puntuales entre la Junta y el CCC3. Además, interpretó que con la vuelta a la presencialidad habría más comunicación.

Las cosas venían tensas de antes

Según Collin, el CCC3 es un ámbito con el que no se puede trabajar por su sesgo político. En un encuentro convocado por la Sociedad Central de Arquitectos, sostuvo que “a veces no son fáciles las relaciones porque están cruzadas con cuestiones políticas pero también hay otros modos en los que tenemos vías de comunicación y hoy las redes nos facilitan eso”.

En cambio, dio a entender que tiene una línea directa con usuarios del Parque de la Estación. También destacó que, durante la refacción de la plaza Velazco Ibarra, el planeamiento y el diseño de murales se hizo discrecionalmente con los “usuarios directos”.

La Juntista fue invitada como oradora a la mesa “Urbanismo, Género y Diversidad” y su exposición fue sobre cómo el diseño del espacio público para normativizar y condicionar usos de género.

Las preguntas de los vecinos 

Durante la reunión del CCC3, un vecino también dijo que “se deben cumplir las normas, incluso la presidenta” aludiendo a la causa en la que Silvia Collin y Daniel Brunet, entonces candidatos a legisladores porteños en 2005, denunciaron a Cristina Kirchner por el supuesto uso transporte del Estado para su campaña electoral. La causa fue desestimada por el fiscal Pollicita.

También reclamó por la venta de un inmueble a precio de remate, ubicado en avenida Córdoba 2222. Esgrimió a la presidenta de la Junta: “¿Usted  no fue consultada? Pero ustedes (el GCBA) alquilan el primer piso del Shopping Spinetto ¿cuánto le pagan a la empresa COTO por esa sede?”.

Una vecina aseguró: “Ejercemos una participación aislada (de la junta comunal) pero no una democracia participativa. Somos vecinos reunidos sin partidismos, con un modelo de trabajo que es opuesto al modelo de la presidenta de la Junta. Ella tapó el mural de la plaza González Tuñón que hizo el colectivo Asamblea Barrial de Almagro-Balvanera (ABAB) y puso en su lugar otro que funciona como propaganda de la GCBA. Paradójicamente es contra el maltrato a las personas mayores, lo que demuestra que la construcción no es colectiva. En nuestra Comuna conviven una cultura llena de matices bajo una Ciudad de funcionarios que miran a su propio ombligo”.

Otra vecina destacó: “Camino mucho los barrios de San Cristóbal y Balvanera y puedo dar fe de que somos una Comuna olvidada. Quizás a Silvia Collin no le guste el gran trabajo de todes les vecines en el CCC3 porque le hacemos ver una realidad que no condice con su mirada”.

El cierre

Cuando la reunión estaba por terminar, el comunero Carlos D’Angelo, que estuvo en paciente silencio durante toda la reunión, atinó a decir, para apaciguar los ánimos y la desazón: “No olvidemos que esta es una de las peores comunas de toda la Capital Federal”.

No se sabe si fue un veredicto, una excusa o un deseo.