En la madrugada del martes 18 de febrero de 2025, seis personas detenidas escaparon de la Comisaría Vecinal 3A, sumándose a una serie de fugas recientes en dependencias policiales de la Ciudad de Buenos Aires.
Fugas reiteradas y un sistema en crisis
La fuga de la Comisaría Vecinal 3A se produjo solo siete días después de que seis personas escaparan de la Comisaría Vecinal 6A en Caballito y pocos días luego de la evasión de otro detenido en la Comisaría Vecinal 1D, ubicada en Lavalle 451. Desde el episodio registrado el 31 de marzo de 2024 hasta la última fuga del 16 de febrero, un total de 70 personas han logrado escapar de dependencias porteñas, según fuentes públicas.
Medidas del gobierno frente a la emergencia penitenciaria
Ante esta situación, el Ministerio de Seguridad de la Nación prorrogó por dos años la emergencia penitenciaria mediante la Resolución N° 254/2024, justificando la medida en la sobrepoblación del Servicio Penitenciario Federal y la creciente crisis del sistema. Paralelamente, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires declaró la emergencia edilicia y de infraestructura en comisarías y alcaidías por un período de doce meses a través del Decreto N° 200/2024. Las razones principales detrás de esta decisión fueron la sobrepoblación en las dependencias policiales y las restricciones impuestas por el Servicio Penitenciario Federal para recibir nuevos detenidos.
Reclamos y falta de soluciones concretas
A pesar de las reuniones entre el Gobierno porteño y el Ministerio de Seguridad de la Nación para coordinar el traspaso de competencias en materia penitenciaria, las fugas continúan sin que se registren avances significativos para revertir esta problemática estructural.
En este contexto, el diputado porteño Matías Barroetaveña presentó un pedido de informe para obtener detalles sobre la reciente fuga de la Comisaría Vecinal 3A. Entre los puntos solicitados se encuentran:
- Confirmación del número de personas fugadas y su situación procesal.
- Información sobre los daños materiales en la comisaría durante la fuga.
- Cantidad de personal policial asignado a la custodia de detenidos y si hubo refuerzos en el último año.
- Existencia y funcionamiento de dispositivos de seguridad electrónica en la comisaría.
- Estado de las investigaciones sobre la recaptura de los fugados.
- Medidas de seguridad implementadas para prevenir futuras fugas.
La persistencia de estas fugas genera preocupación entre la comunidad y pone en cuestión la efectividad de las políticas adoptadas hasta el momento. Mientras la emergencia penitenciaria sigue vigente, la necesidad de respuestas concretas y medidas eficaces se vuelve cada vez más urgente para evitar nuevos episodios similares.














