Un proyecto de resolución presentado por el diputado de la Ciudad de Buenos Aires Francisco Caporiccio en la Legislatura porteña reclama al Gobierno de la Ciudad información detallada sobre el estado de la Línea F del Subte. El pedido incluye el proyecto de ingeniería, las sucesivas demoras de la licitación, el financiamiento de USD 1.350 millones, los gastos realizados desde 2007 y las fechas previstas para el inicio y finalización de las obras.
La Línea F del Subte porteño vuelve a quedar bajo la lupa de la Legislatura. Un proyecto de resolución pide al Gobierno de la Ciudad que informe cuál es el estado real de la obra, cuyo proceso licitatorio sufrió ya cuatro postergaciones y cuya apertura de ofertas quedó fijada para el 2 de octubre de 2026.
La iniciativa reclama respuestas sobre una obra que lleva casi dos décadas de anuncios, estudios y proyectos, pero que todavía no comenzó a construirse. En ese sentido, el pedido de informes busca conocer qué avances concretos existen y cuáles son los motivos que explican las demoras acumuladas.
Una licitación que volvió a postergarse
El proyecto hace referencia a la Licitación Pública Nacional e Internacional N° 10241-0094-LPU25, destinada a la ingeniería, construcción y equipamiento de la Línea F.
La apertura de ofertas estaba originalmente prevista para el 22 de abril de 2026, pero fue postergada en cuatro oportunidades. La última modificación estableció como nueva fecha el 2 de octubre.
Por eso, uno de los puntos centrales del pedido consiste en que el Ejecutivo explique los motivos concretos de cada una de las cuatro postergaciones, incluyendo las razones técnicas, jurídicas o vinculadas con las condiciones del mercado.
También se solicita conocer cuántas empresas o consorcios manifestaron formalmente su interés en participar y cuántos pliegos fueron descargados o adquiridos por potenciales oferentes.
¿Cuál será finalmente el recorrido?
Otro de los interrogantes está relacionado con el proyecto ejecutivo y la traza definitiva.
El pedido solicita información sobre la existencia de un proyecto de ingeniería definitivo aprobado, quién lo realizó, cuándo fue aprobado y cuánto costó.
También reclama que el Gobierno indique si la traza sufrió modificaciones respecto de proyectos anteriores y que adjunte el plano correspondiente. La traza contemplada en el proyecto incluye el recorrido desde Palermo hasta Pompeya, con estaciones previstas en Plaza Italia, Santa Fe, Corrientes, Independencia, San Juan y Hospitales.
La información resulta especialmente relevante para los barrios que serán atravesados por la futura línea.
Palermo, Villa Crespo, Almagro, Boedo y Pompeya
El proyecto identifica entre los barrios afectados por la traza a Palermo, Villa Crespo, Almagro, Boedo y Pompeya.
En ese sentido, también se pregunta si el Gobierno porteño tiene previsto comunicar a los vecinos una fecha realista para el inicio efectivo de las obras y establecer hitos verificables que permitan controlar públicamente el cumplimiento del cronograma.
La intención es que el proceso no quede limitado a nuevos anuncios, sino que exista un calendario que pueda ser contrastado con avances concretos.
¿Cuándo empezarían las obras?
El proyecto solicita un cronograma completo y actualizado de la Línea F.
Entre otros datos, reclama que se informe la fecha estimada de adjudicación, la firma del contrato, el inicio efectivo de los trabajos, la habilitación de la primera estación y la fecha prevista para la puesta en funcionamiento total de la línea.
Además, el Ejecutivo deberá explicar si ese cronograma sufrió modificaciones respecto del utilizado como base para la sanción de la Ley 6960 y, en caso afirmativo, cuáles fueron las razones y los nuevos plazos.
Una deuda de USD 1.350 millones
Otro de los puntos centrales de la resolución está relacionado con el financiamiento.
En junio de 2026, la Legislatura aprobó la Ley 6960, que autorizó al Gobierno porteño a emitir deuda pública por hasta USD 1.350 millones para financiar la construcción de la Línea F.
Por eso, el pedido pregunta si el Ejecutivo ya emitió títulos de deuda vinculados con esa autorización y, en caso afirmativo, bajo qué modalidad, por qué monto, a qué tasa de interés y en qué mercados.
Si todavía no fueron emitidos, deberá informar cuándo y bajo qué condiciones prevé hacerlo. También se pide explicar cómo se garantizará la disponibilidad de los fondos cuando la obra los necesite y cuál sería el costo financiero adicional generado por cada mes de demora en el inicio de la construcción.
¿Cuánto se gastó desde 2007?
La resolución también mira hacia atrás.
El proyecto solicita un historial completo de los estudios, proyectos y licitaciones vinculados con la Línea F desde 2007 hasta la actualidad.
El Gobierno deberá informar qué gestiones impulsaron el proyecto, qué empresas realizaron estudios de factibilidad o ingeniería, cuánto dinero se pagó en consultorías y diseño y por qué motivo cada iniciativa no llegó a la etapa de construcción.
Además, se pide conocer cuánto dinero gastó la Ciudad desde 2007 en estudios, ingeniería, consultorías, asesoramiento jurídico y financiero y otros servicios vinculados con la futura línea.
La información deberá incluir, según el proyecto, la empresa o profesional contratado, el objeto de cada contratación, el monto abonado y los resultados obtenidos.
Expropiaciones y servicios públicos
La futura construcción también requerirá intervenciones sobre el espacio urbano.
Por eso, el proyecto solicita información sobre las expropiaciones, relocalizaciones de servicios públicos y otras intervenciones necesarias para ejecutar la obra.
En particular, pregunta si ya se iniciaron trámites de expropiación de inmuebles, si hubo negociaciones con empresas de servicios públicos para utilizar el subsuelo y si comenzaron tareas de relocalización de redes antes del inicio de la construcción.
El pedido busca conocer si estas tareas preparatorias ya están en marcha o si todavía quedan pendientes etapas que podrían impactar en los tiempos de ejecución.
Una obra anunciada durante casi dos décadas
La fundamentación del proyecto plantea una mirada crítica sobre la historia de la Línea F.
Según el documento, la obra fue anunciada, planificada y estudiada durante casi veinte años, atravesando distintas administraciones porteñas sin llegar a la construcción efectiva.
El texto sostiene que durante ese período hubo estudios de factibilidad, proyectos de ingeniería y anuncios vinculados con diferentes gestiones, pero la línea no pasó de los proyectos a la ejecución.
La situación actual, señala la fundamentación, mantiene algunos de esos interrogantes: la licitación continúa sin adjudicación, no existe un contrato de obra firmado y todavía no comenzó la construcción.
El pedido de informes busca una fecha concreta
El proyecto apunta, en definitiva, a que el Gobierno porteño explique en qué estado se encuentra realmente la Línea F, cuáles son los obstáculos que impiden avanzar y qué calendario concreto existe para su construcción.
La resolución también plantea una cuestión vinculada con el control del endeudamiento: si la Ciudad ya está autorizada a tomar hasta USD 1.350 millones para financiar la obra, resulta relevante conocer cuándo se utilizarán esos recursos y cuál será su costo financiero mientras el proyecto continúe demorado.
Para los vecinos de Palermo, Villa Crespo, Almagro, Boedo y Pompeya, la discusión tiene además una dimensión concreta: saber cuándo la Línea F dejará de ser un proyecto anunciado y comenzará efectivamente a convertirse en una obra.













