Según afirman, la reforma impulsada carece de una verdadera perspectiva ambiental y no refleja un proceso participativo genuino.
Críticas vecinales al proyecto
Entre las principales críticas señaladas por la Interbarrial, se destacan las siguientes:
- Falta de perspectiva ambiental: El proyecto, según denuncian, no se ajusta al Plan Urbano Ambiental vigente, lo que genera preocupación entre los vecinos por las consecuencias en el entorno y la calidad de vida en los barrios.
- Ausencia de participación ciudadana: La Interbarrial asegura que no se ha promovido un debate real en los Consejos Consultivos, barrios ni Comunas, lo cual socava la legitimidad del proceso.
- Proyectos de ley vecinales ignorados: Exceptuando algún caso puntual, los proyectos de ley presentados por los vecinos no fueron considerados, lo que ha generado un descontento generalizado.
- Falta de protección a las identidades barriales: Según el grupo vecinal, no se incorporaron herramientas concretas para proteger o fortalecer las particularidades de cada barrio, lo que podría derivar en una homogeneización de la ciudad.
- Patrimonio desprotegido: Las solicitudes de catalogación patrimonial de diversas zonas no fueron contempladas, lo que pone en riesgo la conservación de edificios y espacios históricos.
- Espacios verdes insuficientes: El proyecto no plantea un incremento o mejora en los espacios verdes, una demanda recurrente de los vecinos, quienes también exigen la incorporación de todas las zonificaciones UP (Urbanización Parque) propuestas en los proyectos vecinales.
Las demandas de los vecinos
Frente a esta situación, desde la Interbarrial Buenos Aires exigen una serie de medidas urgentes:
- Revisión de los puntos mencionados: Se solicita una consideración efectiva de las demandas vecinales.
- Suspensión de permisos de obra: Piden la inmediata suspensión de los permisos en parcelas clasificadas como Unidades de Edificación USAM y USAA, hasta que se revise el impacto del nuevo código.
- Participación vecinal clara en decisiones sobre zonificaciones UP: Los vecinos reclaman una metodología concreta que garantice su involucramiento en la toma de decisiones.
- Revisión de los usos en plazas y parques: Consideran fundamental que se clarifique el uso de los edificios en estos espacios, evitando que la redacción del código permita una interpretación discrecional del Ejecutivo, que pueda dar lugar a la instalación de comercios en lugares destinados a actividades comunitarias.
- Sanción del Código Ambiental: Después de 28 años de estar pendiente, los vecinos exigen que finalmente se apruebe el Código Ambiental.
- Revisión del título 8: En referencia a lo planteado por los vecinos de barrios populares en las reuniones de la Comisión de Planeamiento Urbano, se solicita una revisión detallada de este apartado del Código.
Un llamado a la acción
Desde la Interbarrial Buenos Aires, los vecinos afirman que seguirán organizándose para defender los intereses de sus barrios y lograr una ciudad más inclusiva y equitativa. Consideran que el actual proyecto de modificación del Código Urbanístico, tal como fue presentado, pone en peligro no solo el entorno ambiental, sino también la identidad y calidad de vida de los barrios porteños.
La discusión en torno a la segunda lectura del proyecto promete ser tensa, con una participación activa de los colectivos vecinales que exigirán ser escuchados antes de que se tome una decisión final.












