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Preocupación en escuelas porteñas por la exclusión de capacitadores del Programa Maestro + Maestro

La exclusión de los capacitadores del nuevo curso obligatorio dispuesto por el Ministerio de Educación porteño encendió la preocupación en las escuelas, donde muchos docentes llevan más de una década en condición de interinos y temen quedar fuera de la posibilidad de concursar o acceder a la titularidad. Por María Úbeda.

Un cambio en la política educativa de la Ciudad generó inquietud entre docentes y equipos de apoyo pedagógico de varias escuelas primarias estatales. Se trata del histórico Programa Maestro + Maestro, creado en 1998 como parte del Programa ZAP (Zona de Acción Prioritaria) con el objetivo de disminuir el fracaso escolar en primer grado y fortalecer la alfabetización en el primer ciclo.

Desde su origen, el dispositivo fue pensado como un acompañamiento directo dentro del aula: un maestro adicional que trabaja junto al docente de grado y, al mismo tiempo, recibe capacitación en servicio sin afectar el desarrollo de las clases. Con el correr de los años, el programa se consolidó en distintas comunidades educativas, especialmente en aquellas que requieren un apoyo intensivo para garantizar que los niños y niñas alcancen la alfabetización inicial.

Un programa que se volvió parte del tejido escolar

En la actualidad, los maestros del Programa Maestro + Maestro intervienen en escuelas que han sido designadas por el Ministerio de Educación porteño en función de sus necesidades pedagógicas. Allí trabajan en conjunto con los docentes del primer ciclo, enfocándose en el acompañamiento personalizado y sostenido para mejorar los procesos de lectura y escritura.

Uno de los pilares del programa es su equipo de capacitadores, profesionales especializados que recorren periódicamente las escuelas para brindar asesoramiento, seguimiento y articulación institucional. Su tarea es clave para sostener una política educativa que, más allá de los cambios de gestión, mantiene un fuerte arraigo en la comunidad escolar.

Docentes con una década de interinato

Según relatan los propios trabajadores, muchos maestros y capacitadores llevan más de una década en condición de interinos, a pesar de que el Estatuto del Docente (Ordenanza 40.593) establece plazos claros para acceder a la titularidad. Algunos incluso se desempeñan en el programa desde 2011 sin haber logrado regularizar su situación laboral.

Esta falta de estabilidad no solo afecta la trayectoria de quienes sostienen el programa, sino que también repercute en la continuidad pedagógica dentro de las escuelas donde desarrollan su tarea.

Un nuevo curso que dejó afuera a los capacitadores

En abril de este año, el Ministerio de Educación aprobó la Resolución 483/MEDGC/25, que dispuso la realización del curso “Formación para Maestros de Programa API (Alfabetización para la Inclusión) 1° Ciclo”, dictado por la Escuela de Maestros.

En el anexo de la resolución se detallan dos cohortes de 40 cursantes cada una para 2025. Sin embargo, según denuncian los trabajadores, solo los maestros del Programa fueron convocados, dejando afuera a la totalidad de los capacitadores, quienes cumplían —y cumplen— un rol esencial dentro del dispositivo.

El punto crítico es que esta formación aparece en la normativa como requisito obligatorio para participar de actos públicos, concursar o acceder a la titularidad de los cargos. Es decir, quienes no puedan realizarla corren el riesgo de:

  • no poder tomar nuevas horas,
  • perder posibilidades de regularizar su situación laboral,
  • quedar en desventaja para futuros concursos.

La situación afecta especialmente a los capacitadores, quienes cuentan con la experiencia y la formación específica requerida para el rol, pero que no fueron incluidos en la nueva instancia obligatoria.

Un pedido para evitar nuevas exclusiones

Frente a este escenario, distintos docentes impulsaron un proyecto de resolución para que el Ministerio de Educación revise los criterios de admisión al curso y garantice la participación de todos los integrantes del Programa Maestro + Maestro, incluidos los capacitadores.

El reclamo apunta a evitar una situación que consideran injusta: que quienes sostienen desde hace años uno de los programas de alfabetización más importantes de la Ciudad queden excluidos del propio proceso que define su continuidad laboral.