La iniciativa de la diputada de la Ciudad de Buenos Aires María Bielli reconoce el trabajo que desde hace 25 años desarrolla la Mesa de Trabajo y Consenso del Parque Avellaneda para acercar a estudiantes y docentes al patrimonio histórico, cultural y natural del espacio verde. El proyecto incluye recorridos pedagógicos, jornadas temáticas y propuestas de formación docente.
La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires analiza declarar de interés educativo al proyecto “Aulas a cielo abierto”, desarrollado por el grupo de educación de la Mesa de Trabajo y Consenso del Parque Avellaneda. La propuesta busca reconocer una experiencia que desde hace 25 años vincula educación, patrimonio, participación vecinal y espacio público.
El proyecto destaca al Parque Avellaneda como un espacio público de valor patrimonial, social y cultural y pone en primer plano su particular modelo de gestión asociada entre vecinos, trabajadores e instancias gubernamentales, establecido en el marco de la Ley Nº 1153.
Un parque convertido en espacio educativo
De acuerdo con los fundamentos de la iniciativa, “Aulas a cielo abierto” propone entender al Parque Avellaneda como un espacio educador, no solamente por los contenidos pedagógicos que ofrece sino también por su propia experiencia de gestión participativa, democrática y situada.
Las actividades están destinadas a infancias, adolescencias y docentes, con propuestas que buscan generar encuentros con el patrimonio integral del parque y relacionar saberes, territorio e identidad.
Uno de los principales componentes del proyecto son los paseos pedagógicos, que alcanzan a miles de estudiantes y buscan promover la apropiación del espacio verde público como un territorio común.
Durante esos recorridos, el parque es utilizado como escenario para abordar diferentes dimensiones del patrimonio. Entre ellas se encuentran el patrimonio artístico, representado por el Paseo de las Esculturas y el Centro de Arte Contemporáneo; el patrimonio histórico, presente en sus edificios y en las huellas de su pasado; y el patrimonio natural y urbano, compuesto por sus 38 hectáreas de espacio verde, la diversidad de árboles y aves y espacios como el jardín de polinizadores.
La propuesta también incorpora una dimensión lúdica, a partir de juegos que permiten habitar el espacio público desde una perspectiva intergeneracional.
Educación y participación comunitaria
Además de los recorridos para estudiantes, “Aulas a cielo abierto” desarrolla jornadas temáticas, actos escolares institucionales y distritales y propuestas de formación docente.
Estas actividades son planificadas de manera conjunta por equipos directivos, docentes y las educadoras del proyecto, con el objetivo de fortalecer redes de trabajo colaborativo y generar nuevas formas de producción de conocimiento.
El proyecto plantea así una forma de enseñanza que parte del reconocimiento de los bienes comunes y públicos y utiliza el territorio como una herramienta pedagógica.
Los fundamentos también recuperan la perspectiva de quienes llevan adelante la iniciativa, que plantean como horizonte la construcción de una sociedad “más solidaria, inclusiva, más democrática y participativa”.
25 años de “Aulas a cielo abierto”
La iniciativa legislativa pone especial énfasis en que “Aulas a cielo abierto” cumple 25 años de trayectoria.
El proyecto vincula ese recorrido con el proceso de recuperación integral del Parque Avellaneda impulsado y legitimado por la Ley Nº 1153, que permitió recuperar el espacio verde y poner en valor edificios emblemáticos como la Casona, el Tambo y el Antiguo Natatorio, además de contribuir a la reconstrucción del tejido social del parque.
La propuesta de reconocimiento no es la primera que recibe el proyecto por parte de la Legislatura porteña. En 2021, el Parlamento de la Ciudad sancionó la Resolución Nº 185-2021, que dispuso la entrega de un diploma conmemorativo por los 20 años de “Aulas a cielo abierto”.
Ahora, a 25 años de su puesta en marcha, el proyecto busca volver a destacar una experiencia que combina educación, patrimonio, espacio público y participación comunitaria.
La declaración de interés educativo propuesta no implica la creación de un nuevo programa, sino el reconocimiento institucional de una iniciativa que utiliza al Parque Avellaneda como escenario para que miles de estudiantes y docentes puedan aprender a partir del contacto directo con su patrimonio natural, histórico y cultural. El proyecto solicita el acompañamiento de los legisladores porteños para su aprobación.














