El servicio de volquetes en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, clave para la actividad de la construcción, enfrenta una creciente preocupación debido a irregularidades en su uso y mantenimiento.
El pasado 5 de enero, un incidente en Av. Rivadavia encendió las alarmas: un vehículo impactó contra un volquete mal ubicado y terminó incendiándose. Este hecho puso en evidencia la falta de controles efectivos y abrió interrogantes sobre las medidas preventivas implementadas por el Gobierno de la Ciudad.
Los volquetes, además de ser herramientas esenciales en la construcción, deben cumplir con estrictas condiciones de higiene, señalización y límite de carga. Sin embargo, es habitual encontrar contenedores con pintura desgastada, sin identificación visible o colocados en lugares que obstaculizan el tránsito, aumentando el riesgo de accidentes.
Un llamado a la acción legislativa
En respuesta a esta problemática, la diputada porteña Maia Daer presentó un proyecto de resolución en la Legislatura de la Ciudad. El texto solicita al Poder Ejecutivo que informe, en un plazo de 30 días, sobre diversos aspectos relacionados con la regulación de los volquetes. Entre los puntos destacados del pedido figuran:
- Empresas inscriptas: Detallar la cantidad de empresas registradas en el listado oficial y especificar si existe un medio accesible para que los vecinos consulten dicha información.
- Inspecciones: Verificar el estado de conservación, higiene y señalización de los volquetes, así como el cumplimiento de los límites de carga.
- Control de infracciones: Informar sobre las actas labradas, incautaciones o decomisos realizados desde 2023 hasta la fecha, junto con sus motivos.
El proyecto apunta a esclarecer el rol de los organismos encargados de los controles y asegurar un uso responsable de los volquetes, tanto para la seguridad del tránsito como para la calidad del entorno urbano.
Una preocupación vecinal en aumento
Vecinos de Balvanera y de distintos barrios porteños coinciden en que la falta de supervisión genera un escenario de desorden que afecta tanto la circulación como la convivencia en la ciudad. «Los volquetes suelen estar mal señalizados y se convierten en un peligro, sobre todo en zonas de alta circulación», comentó un residente de Almagro.
La iniciativa legislativa busca no solo garantizar el cumplimiento de las normativas vigentes, sino también promover una mayor transparencia en el acceso a la información sobre los servicios de volquetes. En un contexto donde la seguridad vial y la convivencia urbana son prioridades, este proyecto de resolución podría marcar un avance significativo en la regulación de estos servicios esenciales.
El debate ahora está en manos de la Legislatura porteña, mientras los vecinos esperan respuestas concretas que protejan su seguridad y mejoren la calidad del espacio público.












