Un proyecto de ley ingresado recientemente en la Legislatura porteña propone crear un sistema de contenedores solidarios de ropa, denominados “Percheros Solidarios”, en plazas y espacios públicos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El proyecto, titulado “Solidaridad Circulante”, fue presentado por estudiantes de 6º grado del colegio Beth School, en el marco de una actividad legislativa educativa. A pesar de su origen escolar, la propuesta aborda con seriedad y profundidad una problemática crítica en los barrios porteños: el creciente número de personas que viven en la calle.
Una política de abrigo, inclusión y trabajo
La iniciativa establece que se instalarán al menos dos contenedores por comuna, especialmente en zonas de alto tránsito como hospitales, plazas o centros de día. Los percheros estarán organizados por tipo de prenda, talles, género y necesidades específicas, incluyendo módulos accesibles para personas con movilidad reducida.
Además, se prevé que la gestión de estos percheros esté a cargo de organizaciones sociales, cooperativas y ONG, con la contratación de personal capacitado en atención social, garantizando condiciones laborales dignas.
Conciencia y participación comunitaria
Uno de los puntos más interesantes del proyecto es la articulación entre los Ministerios de Educación y Desarrollo Humano para desarrollar campañas de sensibilización en escuelas y espacios públicos, con el objetivo de:
- Fomentar la donación responsable.
- Visibilizar la situación de calle.
- Promover el compromiso vecinal y comunitario.
Una emergencia que exige respuestas
Según datos oficiales citados en los fundamentos del expediente, más de 4.000 personas viven actualmente en situación de calle en la Ciudad de Buenos Aires, y la cifra creció un 23,2% en el último año. Frente a esta realidad, el proyecto señala que la solidaridad no puede quedar solo en manos de voluntarios o gestos individuales, sino que debe convertirse en una política pública concreta y cotidiana.
“Compartir abrigo también es compartir humanidad”, afirman los autores en el texto legislativo.
Una propuesta destacada no solo por su contenido, sino por su origen: una muestra de que la participación ciudadana también empieza en la escuela, y que los barrios pueden convertirse en verdaderos espacios de cuidado colectivo.
Será relevante seguir el tratamiento del expediente en la Legislatura y las posibilidades de implementación de esta idea en la Comuna 3 y el resto de la Ciudad.














