Publicaciones de organizaciones barriales de Once volvieron a poner en discusión el accionar de la Policía de la Ciudad frente a la venta ambulante. Mientras vecinos denuncian episodios de violencia y un enfoque selectivo en los controles, el Gobierno porteño anunció un refuerzo de inspectores en el barrio durante diciembre.
Las críticas surgieron a partir de videos y posteos difundidos en redes sociales por la Red de Vecinos Manzana 66, donde se relatan situaciones ocurridas en esquinas emblemáticas de Once, como Rivadavia y Pasteur y Sarmiento y Pasteur. En uno de los registros, la organización barrial denunció lo que definió como un “nuevo ataque contra un trabajador que intenta ganarse el sustento diario”.
“Una vez más, la Policía de la Ciudad arremetió contra él, lo golpeó y le confiscó sus pertenencias”, señalaron desde la red vecinal, y agregaron que el accionar de la fuerza “parece ser implacable con los trabajadores, pero se vuelve inoperante frente al narcomenudeo”.
En otro posteo, difundido con tono irónico, los vecinos cuestionaron las prioridades del control en el espacio público: “La Policía BA nos salvó a todos de una peligrosa vendedora de panchos en Sarmiento y Pasteur”, expresaron, en referencia a un operativo contra una vendedora ambulante.
El refuerzo de controles anunciado por la Ciudad
En este contexto de cuestionamientos vecinales, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció un refuerzo de los controles en Once durante el mes de diciembre, con el objetivo de ordenar el espacio público y garantizar la circulación en una de las zonas comerciales con mayor movimiento, especialmente en las semanas previas a las Fiestas.
Según informó el Ejecutivo porteño, el operativo implica duplicar la presencia habitual de inspectores en los horarios de mayor actividad. En Once, donde normalmente trabajan 10 inspectores para controlar unas diez manzanas, los operativos especiales elevan esa cifra a 20 agentes, con acompañamiento de la Policía de la Ciudad.
“El espacio público es de todos los vecinos y tenemos la obligación de cuidarlo”, sostuvo el ministro de Espacio Público e Higiene Urbana, Ignacio Baistrocchi, al explicar que la estrategia se basa en planificación, acción y un dispositivo de control sostenido.
Once, un barrio en el centro de la política de ordenamiento
Desde el Gobierno porteño señalan que Once es uno de los puntos centrales de su política de ordenamiento del espacio público. En octubre de 2024, la Ciudad llevó adelante en el barrio un operativo de gran escala, que incluyó allanamientos en depósitos vinculados a mercadería apócrifa y un amplio despliegue en la vía pública para liberar veredas y garantizar la circulación peatonal.
De acuerdo con cifras oficiales, en los últimos dos años se recuperaron 13 espacios públicos en distintos barrios porteños y se implementaron sistemas de control permanente para evitar nuevas ocupaciones del espacio público, con participación de inspectores y fuerzas de seguridad.
Un debate que vuelve a instalarse en Once
Mientras la Ciudad sostiene que el refuerzo de controles apunta a ordenar la convivencia en el espacio público y acompañar la actividad comercial formal, las denuncias difundidas por organizaciones barriales reabren en Once el debate sobre cómo se aborda la venta ambulante, el trato hacia quienes trabajan en la calle y el uso de la fuerza policial en los operativos cotidianos.
Con el aumento de controles previsto para diciembre, el barrio vuelve a quedar en el centro de una discusión que atraviesa a vecinos, comerciantes y autoridades, y que expone las tensiones persistentes entre el orden urbano y la realidad social cotidiana de Once.













