Desde cargas perecederas hasta insumos industriales, el intercambio transandino depende de una red compleja de puertos, pasos fronterizos, transportistas y agentes aduaneros que hacen posible que la mercadería circule pese a la geografía y la regulación.
Rutas y modos más utilizados
Las formas principales de transporte entre ambos países son:
- Terrestre internacional: el cruce por los Andes —principalmente por el Paso Los Libertadores / Cristo Redentor— concentra gran parte del flujo de camiones entre la zona central de Chile y la región de Cuyo y la zona pampeana argentina. Las operaciones terrestres son las más flexibles para cargas fraccionadas y mercadería de consumo inmediato.
- Marítimo: desde puertos chilenos como Valparaíso y San Antonio se exportan contenedores hacia puertos argentinos (por ejemplo Buenos Aires o Bahía Blanca) y viceversa para productos a granel o cargas voluminosas. El transporte marítimo es clave para traficar grandes volúmenes con costo por tonelada competitivo.
- Ferroviario y multimodal: existen tramos y proyectos que enlazan vías férreas, pero el ferrocarril transandino sigue siendo menos determinante que el camión y el barco. Donde se aplica, suele integrarse en soluciones multimodales (camión + barco o camión + tren).
Principales dificultades operativas
El transporte transandino enfrenta varios cuellos de botella habituales:
- Condiciones climáticas y clausuras de paso: nevadas, derrumbes o accidentes en la cordillera generan demoras que se traducen en horas o días de espera y sobrecostos.
- Controles y demoras en aduanas: los procedimientos de despacho, inspecciones y la tramitación de permisos (sanitarios, fitosanitarios, certificados de origen) pueden extender los tiempos si la documentación no está 100% en regla.
- Capacidad de estacionamiento y congestión en fronteras: los patios y playa de camiones se llenan en picos de demanda, lo que obliga a cadena de frío o plazos de entrega más exigentes.
- Costos logísticos y regulaciones cambiarias: la diferencia en costos operativos y marcos regulatorios entre países incrementa la complejidad comercial.
Documentación y pasos aduaneros (en términos generales)
Para importar o exportar entre Chile y Argentina se requiere, entre otros, factura comercial, packing list, certificado de origen, documentación del transportista (conocimiento de embarque o carta de porte) y los permisos sanitarios o fitosanitarios cuando corresponda. La clase arancelaria y la correcta declaración de valor son clave para evitar retenciones o multas.
El rol de las agencias de aduana
Las agencias cumplen la función típica de un corredor aduanero: asesorar y gestionar los trámites de despacho de exportaciones e importaciones, coordinar documentación, clasificar mercadería, gestionar autorizaciones ante organismos sanitarios cuando es necesario y representar al importador/exportador ante las autoridades aduaneras. Tal es el caso de la Agencia de Aduanas Oyarzun (https://agenciaoyarzun.cl/), con base en Chile.
Ese tipo de agencias aportan tres beneficios concretos al comercio transandino:
- Reducción de riesgos de retención: al verificar previamente la documentación y la correcta clasificación arancelaria.
- Aceleración del despacho: al tener experiencia práctica con las oficinas de aduana, controles y tiempos locales.
- Coordinación logística: al enlazar operadores portuarios, transportistas y corredores fronterizos para reducir tiempos muertos.
Alimentos y productos agrícolas requieren certificados fitosanitarios que suelen demorar más por inspección. Por su parte, los insumos industriales o bienes de capital enfrentan requisitos de origen y, en ocasiones, controles técnicos específicos. Para exportadores pymes, estas exigencias suelen ser la principal barrera operativa.
Tendencias y recomendaciones para operadores
- Digitalización de procesos: la adopción de trámites electrónicos y la integración entre plataformas portuarias y aduaneras reduce errores y tiempos.
- Planificación estacional: prever ventanas alternativas y stock de seguridad ante clausuras invernales de pasos andinos.
- Trabajo con agentes locales de confianza: contar con una agencia aduanera experta en cruces transandinos (como la Agencia Oyarzun) suele ser determinante para minimizar demoras.
- Capacitación en origen y embalaje: una correcta declaración y embalaje reduce la tasa de rechazos y pérdidas.
El comercio entre Chile y Argentina es estratégico para industrias, comercios y la agenda regional. El éxito operacional depende tanto de la infraestructura (puertos, rutas, pasos) como del factor humano y técnico: operadores logísticos, transportistas y agentes aduaneros. En ese esquema, una agencia de aduanas chilena especializada —como la Agencia de Aduanas Oyarzun https://agenciaoyarzun.cl/servicios/importaciones-2/ — actúa como puente imprescindible para que la mercadería cruce la cordillera con la menor fricción posible.











