La iniciativa busca conocer en detalle cuál es la situación actual del espacio, sus instalaciones y la administración de sus recursos.
En su iniciativa, Montenegro solicita que el Poder Ejecutivo de la Ciudad informe, en un plazo de 30 días, sobre el uso y ocupación del buffet, el salón comedor y el salón de usos múltiples, así como las condiciones contractuales en caso de que estén concesionados. Además, pide un relevamiento sobre el estado de conservación de las instalaciones, especialmente de los sanitarios, y detalles acerca del alquiler de las canchas: quiénes las utilizan, bajo qué condiciones y cuál es el destino de los fondos recaudados. También requiere la presentación de copias del Libro Diario, Inventario y Balances de la Cooperadora de la escuela.
De sede deportiva a instalaciones vacías
En los fundamentos del proyecto, la diputada recordó que el polideportivo había cobrado relevancia a partir de 2016, cuando el club Newell’s Old Boys de Rosario lo utilizó como sede porteña para la práctica y competencia de futsal. La iniciativa, según se detalla, surgió de ex alumnos y padres vinculados a la institución educativa, que buscaban darle un uso más activo y profesional al espacio.
Durante los primeros años, el lugar fue equipado y mejorado con recursos aportados por el propio cuerpo técnico y los organizadores de las actividades, quienes invirtieron en la expansión de una de las canchas para cumplir con los requisitos de la competencia oficial. Sin embargo, esta etapa de crecimiento se detuvo y, según denuncian vecinos y usuarios, el polideportivo atraviesa hoy un proceso de desuso y abandono.
Denuncias de abandono y falta de mantenimiento
“Hoy en día solo se alquila a dos o tres clubes de fútbol de lunes a viernes, encontrándose el polideportivo prácticamente en estado de abandono”, sostienen los fundamentos del proyecto. A esto se suma que el buffet está cerrado, el comedor y el salón de usos múltiples no funcionan y los baños presentan deficiencias de mantenimiento. Incluso, en el SUM había funcionado anteriormente un dojo de artes marciales y un espacio de preparación física que hoy permanece inactivo.
La legisladora enfatizó que la recuperación del polideportivo es clave no solo para las actividades deportivas sino también para la comunidad educativa de la Escuela Técnica N.º 11 “Manuel Belgrano” y los vecinos del barrio, que históricamente encontraron en este predio un espacio para la práctica recreativa y de esparcimiento.
Pedido de transparencia y reactivación
El proyecto no solo busca respuestas administrativas, sino también abrir la discusión sobre la falta de políticas claras para la gestión y conservación de los espacios deportivos públicos. Montenegro considera que se trata de un recurso fundamental para fomentar la actividad física, la vida saludable y la integración comunitaria.
De aprobarse, el pedido de informes podría convertirse en el primer paso para elaborar un plan de recuperación integral que contemple la reparación de las instalaciones, la reactivación de los salones cerrados y la puesta en marcha de actividades deportivas y culturales.















