|

Vendedores ambulantes de Once denuncian persecución policial y reclaman una mesa de diálogo con el Gobierno porteño

Ariel Rivero, integrante de la Unión de Vendedores Ambulantes de Once, aseguró que los trabajadores de la economía popular atraviesan una situación cada vez más difícil debido a los operativos de control en el espacio público. También destacó el acompañamiento de organizaciones vecinales y comunitarias del barrio. Por Martín Bustamante.
UVAO denuncia persecución policial

La situación de los vendedores ambulantes en el barrio de Once volvió a ocupar un lugar central en el debate sobre el uso del espacio público y las condiciones laborales de la economía popular. En una entrevista con Abran Paso, Ariel Rivero, integrante de la Unión de Vendedores Ambulantes de Once (UVAO), denunció un aumento de los controles policiales en la zona y sostuvo que muchos trabajadores atraviesan momentos de gran incertidumbre debido a los procedimientos que se desarrollan en distintos puntos del barrio.

Según expresó el referente de la organización, las medidas impulsadas por el Gobierno de la Ciudad afectan directamente a quienes dependen de la venta ambulante para sostener sus ingresos familiares.

La preocupación por los operativos en el barrio

Durante la entrevista, Rivero cuestionó los operativos de control que se realizan en Once y aseguró que existe una presión permanente sobre los trabajadores de la vía pública.

«Detrás de cada vendedor hay una familia», afirmó, al describir las dificultades económicas que enfrentan quienes desarrollan actividades comerciales informales en el barrio.

El integrante de la UVAO sostuvo que numerosos vendedores sienten preocupación por la posibilidad de perder su mercadería o ser sancionados durante los procedimientos realizados por las fuerzas de seguridad.

Según indicó, la situación impacta especialmente en personas que encuentran en la venta ambulante una alternativa laboral frente a las dificultades para acceder a empleos formales.

Denuncias sobre procedimientos policiales

Rivero también realizó cuestionamientos sobre la forma en que, según su visión, se desarrollan algunos controles en la vía pública.

Durante la entrevista aseguró que existen trabajadores que fueron identificados o interceptados por efectivos policiales aun cuando no se encontraban realizando ventas en ese momento.

Además, señaló que la organización recibe de manera permanente denuncias de vendedores que afirman haber sufrido decomisos de mercadería o situaciones que consideran arbitrarias.

Las declaraciones forman parte de una serie de reclamos que la UVAO viene difundiendo en sus redes sociales, donde habitualmente publica videos y registros de distintos operativos realizados en el barrio.

Hasta el momento, las acusaciones formuladas por la organización no fueron acompañadas en la entrevista por documentación judicial ni por respuestas oficiales de las autoridades involucradas.

Las redes sociales como herramienta de visibilización

Uno de los temas abordados durante la conversación fue el uso de las redes sociales como mecanismo de difusión de las situaciones que denuncian los trabajadores de la economía popular.

Rivero explicó que la organización comenzó a registrar en video distintos episodios luego de considerar que muchas de las situaciones que describían no tenían suficiente visibilidad pública.

Actualmente, la UVAO mantiene una intensa actividad en plataformas como Facebook y TikTok, donde comparte imágenes, testimonios y registros audiovisuales relacionados con la actividad de los vendedores ambulantes en Once.

Según sostuvo el referente, estos contenidos buscan mostrar la realidad cotidiana de quienes trabajan en la vía pública y generar apoyo social hacia sus reclamos.

El respaldo de organizaciones barriales

Durante la entrevista, Rivero destacó especialmente el acompañamiento que, según indicó, recibieron por parte de distintos espacios comunitarios y vecinales.

Entre ellos mencionó a la Red de Vecinos Manzana 66, con cuyos integrantes mantuvieron reuniones para intercambiar opiniones sobre la situación de la venta ambulante en el barrio.

De acuerdo con el dirigente, los encuentros permitieron acercar posiciones y generar instancias de diálogo sobre la convivencia en el espacio público.

Asimismo, agradeció el apoyo recibido de la Defensoría ubicada en la zona de Corrientes y Jean Jaurés y de medios comunitarios y barriales que, según señaló, contribuyen a difundir las problemáticas que atraviesan los trabajadores de la economía popular.

El impacto de la crisis económica

Otro de los aspectos que surgieron durante la entrevista fue la situación económica que atraviesan numerosos vendedores ambulantes.

Rivero sostuvo que la caída del consumo y las dificultades para generar ingresos afectan de manera directa a quienes dependen de la actividad diaria en la calle.

Según explicó, muchos trabajadores observan con preocupación la disminución de las ventas y la incertidumbre respecto de la continuidad de sus actividades.

En ese contexto, la organización insiste en la necesidad de que se generen espacios de diálogo entre las autoridades y los representantes de los trabajadores para encontrar soluciones que contemplen tanto las normativas vigentes como la realidad social de quienes dependen de la economía popular.

Un debate que continúa abierto

La situación de la venta ambulante en Once constituye desde hace años uno de los temas más sensibles de la agenda local.

Mientras las autoridades sostienen políticas de control vinculadas al ordenamiento del espacio público, organizaciones de trabajadores reclaman alternativas que permitan garantizar el derecho al trabajo de quienes encuentran en la actividad callejera una fuente de subsistencia.

Las declaraciones de Ariel Rivero vuelven a poner en discusión un conflicto que atraviesa a vecinos, comerciantes, trabajadores y organismos públicos, en un barrio donde miles de personas desarrollan diariamente actividades económicas de distinta escala.

En medio de ese escenario, la UVAO continúa reclamando medidas que permitan compatibilizar la regulación del espacio público con la situación de quienes dependen de la venta ambulante para sostener a sus familias.