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Vendedores ambulantes denuncian hostigamiento policial en Once y reclaman respeto al trabajo digno

Un nuevo operativo en Balvanera reavivó la tensión entre vendedores ambulantes y autoridades porteñas, con denuncias por decomisos arbitrarios y reclamos por el derecho al trabajo en la vía pública. Por Martín Bustamante.
Venta Ambulante en Once

La Unión de Vendedores Ambulantes de Once (UVAO) denunció un nuevo episodio de hostigamiento policial en el barrio de Balvanera, tras un operativo realizado el viernes al mediodía en la intersección de Pueyrredón y Sarmiento. Según el comunicado difundido por la organización, el procedimiento terminó con el decomiso total de la mercadería de un trabajador de un puesto de garrapiñadas, pese a que contaba con la documentación en regla.

De acuerdo al relato de la UVAO, el vendedor se acercó voluntariamente a los agentes de la Policía de la Ciudad para presentar los permisos correspondientes. Sin embargo, sin mediar explicaciones claras, las autoridades avanzaron con el secuestro de los productos, en un accionar que calificaron como “injustificado” y violatorio del derecho al trabajo.

Once: economía popular, trabajo informal y tensión creciente

El episodio se suma a una serie de situaciones que vienen generando preocupación en Once, un barrio atravesado por la economía popular y el comercio informal. La zona es uno de los principales polos comerciales de la Ciudad de Buenos Aires y concentra a cientos de trabajadores que dependen de la venta en la vía pública para sostener sus ingresos.

Desde la UVAO advierten que la conflictividad ya no afecta únicamente a manteros, sino que se extiende a otros rubros como cafeteros, vendedores de alimentos y pequeños comerciantes. “Parece que trabajar en la calle se convirtió en un delito”, señalaron en el comunicado.

Denuncian vulneración de derechos y reclaman reglas claras

En su pronunciamiento, la organización puso el foco en el impacto social de estos operativos. “Detrás de cada puesto hay familias, hay esfuerzo y una necesidad concreta de subsistencia”, remarcaron, al tiempo que cuestionaron la falta de diálogo y la ausencia de criterios claros en los procedimientos.

El conflicto vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre el derecho al trabajo en el espacio público y los límites de la intervención estatal. En particular, organizaciones sociales vienen señalando que los decomisos sin instancias previas de verificación o mediación pueden constituir una vulneración de derechos básicos.

Responsabilidades políticas y críticas a la gestión

La UVAO responsabilizó directamente a las autoridades porteñas por el incremento de estos operativos y apuntó contra la gestión del jefe de Gobierno Jorge Macri, a quien acusan de impulsar políticas que afectan a los sectores más vulnerables.

Además, denunciaron la existencia de mecanismos de señalamiento que, según sostienen, alimentan la persecución sobre trabajadores de la vía pública.

Derecho a trabajar y dignidad en el centro del reclamo

El comunicado cierra con una serie de consignas que sintetizan el reclamo del sector: el reconocimiento del trabajo ambulante, el respeto a los permisos otorgados y el fin del hostigamiento policial.

En un barrio donde la actividad comercial es parte de la identidad cotidiana, la discusión excede un hecho puntual. Lo que está en juego, advierten desde la organización, es la posibilidad de sostener estrategias de subsistencia en un contexto económico adverso.

Mientras tanto, en las calles de Once, el conflicto sigue abierto y plantea una tensión de fondo: cómo garantizar el orden en el espacio público sin avanzar sobre el derecho a trabajar y la dignidad de quienes encuentran en la economía popular su única fuente de ingreso.